El Gobierno brasileño condenó hoy el atentado registrado en el principal aeropuerto internacional de Moscú, que causó 35 muertos, y expresó su "solidaridad y pesar" a las familias de las víctimas.
"Al deplorar la acción de grupos radicales que recurren a actos de violencia contra civiles, el Gobierno brasileño reitera su vehemente condena a atentados de esa naturaleza, practicados bajo cualquier pretexto", reza un comunicado del Ministerio de Exteriores.
Además, el Ejecutivo brasileño aseguró que recibió la noticia del ataque "con consternación" y transmitió "su solidaridad y su pesar al Gobierno de la Federación Rusa y a las familias de las víctimas".
Al menos 35 personas murieron hoy y un centenar resultaron heridas tras la explosión de una bomba en una zona de acceso libre en la terminal de llegadas internacionales del aeródromo moscovita de Domodédovo, el más importante del país.
Según fuentes oficiales rusas, el estallido, que se registró a las 13.32 GMT, fue de una potencia equivalente a entre 3 y 10 kilos de trilita y tuvo lugar en medio de una gran aglomeración de personas.
En el momento de la explosión, cientos de personas esperaban la llegada de familiares y amigos a bordo de 30 vuelos, quince de ellos internacionales.