El Gobierno de Estados Unidos condenó hoy "tajantemente" los atentados terroristas perpetrados en Bombay, en la India, que han dejado un saldo de más de 60 muertos y tras los cuales varias personas han sido tomadas como rehenes.
En un comunicado, el Departamento de Estado aseguró que supervisa la situación "muy cuidadosamente" y ofreció su apoyo a las autoridades indias para hacer frente a "esta horrible serie de atentados".
El Departamento precisa que hasta el momento no le consta que haya estadounidenses entre las víctimas del atentado y expresa sus condolencias a las familias y amigos de los muertos y heridos, así como a la población de Bombay.
Al menos 60 personas murieron y unas 200 resultaron heridas en una serie de explosiones y tiroteos en varios lugares del sur de la ciudad india de Bombay, según una fuente policial citada por la agencia PTI.
Los ataques afectaron al menos a tres hoteles de lujo, bares y restaurantes de Bombay, así como a una estación de trenes.
Al parecer, los terroristas tomaron como rehenes a varias personas en los hoteles.
La Policía prepara una operación para intentar capturar a los terroristas, cuya filiación por el momento se desconoce.