El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, aseguró hoy que su Gobierno "facilitó" las gestiones de la Iglesia católica para que las peligrosas pandillas del país pactaran una "tregua" que ya está vigente y ha propiciado una dramática bajada de los asesinatos.
"El Gobierno no se ha sentado a negociar con las pandillas", aclaró Funes, en la que ha sido su primera referencia a la tregua entre la Mara Salvatrucha 13 y Mara 18, las más peligrosas del país.
El Gobierno de Funes fue señalado de haber negociado directamente con los jefes encarcelados de ambas pandillas a raíz del traslado de esos reos a cárceles de menos seguridad, el pasado día 9, supuestamente a cambio de pacificar las calles.
El Ejecutivo "nada más facilita la logística" para que la iglesia mediara entre las pandillas, sostuvo el mandatario en rueda de prensa.