El inesperado retorno del depuesto presidente Manuel Zelaya, quien llegó clandestinamente hace ocho días a Tegucigalpa y se refugió en la embajada de Brasil, llevó al recrudecimiento de las medidas adoptadas por el Gobierno de Roberto Michelletti tres meses después del golpe de Estado en Honduras.
Luego del tire y afloje que ha caracterizado su relación con la comunidad internacional, que no reconoce el Gobierno derivado del golpe de Estado del pasado 28 de junio, el régimen de facto se muestra hoy más que nunca dispuesto a no ceder a las presiones para que Zelaya sea restituido en el poder.
En la semana que ha pasado desde el inesperado regreso de Zelaya a Honduras, la Administración de Micheletti ha tomado drásticas medidas, que van desde la suspensión durante 45 días de todas las garantías constitucionales en el país hasta impedir el ingreso de diplomáticos de la OEA y España, pasando por el cierre de medios.
A continuación, los principales acontecimientos ocurridos en los tres meses posteriores al golpe de Estado en Honduras:
28 de junio