El Gobierno de Bolivia planea que el Estado controle hasta un 35 por ciento de la economía de Bolivia, según asegura el vicepresidente Álvaro García Linera, en una entrevista publicada hoy por el diario La Razón.
García Linera señaló que la presencia estatal en la economía "no llegará más allá del 35 por ciento del Producto Interior Bruto", lo cual, a su juicio, es necesario en "sociedades con un bajo desarrollo industrial en las que existe un empresariado débil".
El funcionario destacó que habrá una consolidación del Estado "económicamente fuerte" para impulsar el desarrollo productivo, con empresas estatales pero sin que se conviertan en "elefantes blancos".
"Daremos el gran salto industrial que hemos venido preparando en esta gestión; la siguiente (gestión) corresponde al salto audaz, rápido, eficiente y financieramente sustentable", apuntó.
Desde el 2006, cuando inició su Gobierno, el presidente Evo Morales ha nacionalizado varias empresas del sector petrolero, una telefónica, una fundidora de minerales y una mina de estaño, y está a punto de concluir el mismo proceso con tres generadoras eléctricas.
En la mayoría de los casos las nacionalizaciones han sido realizadas mediante acuerdos para la compra de acciones a los inversores privados nacionales y extranjeros, salvo en los casos de una fundidora y la telefónica que han dado lugar a procesos de arbitraje.
Además de las firmas nacionalizadas, el Estado ha creado otro grupo de empresas como una aerolínea, además de fabricas de papel, cartón, alimentos y telas, y tiene en proyecto otras más para producir medicamentos y cemento.
En la entrevista, García Linera enfatizó que las empresas del Estado no serán "elefantes blancos", porque no tendrán subvenciones, con excepción de las fabricas de alimentos y medicamentos.
Morales y García Linera buscarán el próximo domingo la reelección para un nuevo gobierno hasta el 2014 y todas las encuestas dan por seguro que ganarán en la primera vuelta, ante la dispersión y la debilidad de los opositores.
En la entrevista, García Linera también dijo que en la segunda gestión no tendrán "derecho al descanso porque las exigencias serán mayores"
"Tenemos que formar cuadros con una visión bolchevique y espartana; en el sacrificio, por eso muchos dirigentes regionales no son candidatos", apuntó.