El gobierno del estado brasileño de Sao Paulo anunció hoy una línea de crédito por 4.000 millones de reales (1.818,2 millones de dólares) para los bancos que ofrecen préstamos para la adquisición de automóviles, con el fin de incentivar este sector afectado por la crisis financiera internacional.
La inyección de recursos para incentivar a los fabricantes de automóviles fue anunciada por el gobernador del estado de Sao Paulo, José Serra, en una ceremonia en la que también participó el ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega.
Hace apenas cinco días el Gobierno brasileño anunció que, por intermedio del estatal Banco de Brasil, también repasará 4.000 millones de reales a los bancos que financian la venta de automóviles.
Con la inyección de recursos, tanto el Gobierno nacional como el regional de Sao Paulo buscan facilitar el crédito, que se ha convertido en el principal motor de las crecientes ventas de automóviles en Brasil hasta niveles récord, pero que ha comenzado a escasear como consecuencia de la crisis internacional.
Sao Paulo es el principal polo automotor de Brasil y en el estado tienen plantas varias de las principales montadoras internacionales presentes en el país como Volkswagen, General Motors, Mercedes Benz, Ford y Scania.
Además de producir cerca del 15 por ciento de los automóviles fabricados en el país, Sao Paulo es también el mayor mercado consumidor de vehículos de Brasil.
Según Serra, los recursos para los bancos y financieras que conceden créditos para la adquisición de vehículos serán repasados por el banco Nossa Caixa, de propiedad de la gobernación de Sao Paulo.
El gobernador aclaró que los recursos podrán financiar la compra de automóviles en cualquier estado del país y no exclusivamente en Sao Paulo.
"Los recursos son para unas 15 financieras vinculadas a los fabricantes y pueden ser usados por las mismas en todo Brasil. Cerca del 15 por ciento de la producción nacional está en Sao Paulo, pero la ayuda se extiende a montadoras que no están en el estado", dijo.
"El objetivo es contribuir para restablecer la liquidez financiera del sector automotor y, de esa forma, estimular la venta de automóviles. La industria automotor tiene una extensa cadena productiva y es un importante generador de empleos en Sao Paulo", explicó Serra.
Las ventas de automóviles nuevos cayeron un 11 por ciento en octubre en comparación con septiembre y un 2,1 por ciento en relación con el mismo mes del año pasado. Fue la primera vez desde junio de 2006 que se registró una disminución de las ventas.
La Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea) atribuyó esa reducción a las restricciones al crédito.
Las montadoras venían ofreciendo vehículos a ser pagados en 72 meses y con tasas de intereses del 1,99 por ciento mensual, pero esas condiciones, ante las restricciones del crédito y el aumento del costo del dinero, dejaron de ser sustentables.