El Gobierno chileno declaró el extremo austral del país terreno libre de minas antipersonales, lo que supone un nuevo paso para eliminar este armamento de sus fronteras antes de 2016, en el cumplimiento de la Convención de Ottawa, de la cual Chile es signatario desde el 2002.
El ministro de Defensa, Jaime Ravinet, se trasladó hoy a el Cabo de Hornos donde firmó el acta que certifica el término de la labor de retiro de minas por parte de la Armada, la cual trabajó cerca de un año para retirar las minas instaladas en ese lugar.
Estas son las primeras áreas oficialmente certificadas como tal en el sur de Chile, país que lleva a cabo labores similares en otros puntos de la frontera con Argentina, así como en el límite con Bolivia y Perú.
Estas minas fueron colocadas en la década de los años 1980, durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
La tarea de desminado, que fue de gran complejidad técnica debido a las difíciles condiciones climáticas que imperan en la zona austral del país, contó con el apoyo económico de la delegación de la Unión Europea en Chile.
Personal de las Fuerzas Armadas detectaron y destruyeron un total de 3.462 minas antipersonales y 1.844 minas antitanque en tres campos minados de la zona de Bahía Azul, en la Isla Grande de Tierra del Fuego, entre diciembre de 2006 y junio de 2010.
En la jornada de este martes el ministro Ravinet y autoridades militares de la región asistieron también a la ceremonia de cambio de denominación de la Región Militar Austral.
En adelante se llamará Comando Conjunto Austral, en concordancia con las modificaciones orgánicas materializadas en el Estado Mayor Conjunto, según detalló un comunicado del ministerio de Defensa difundido hoy.