El Gobierno de Perú ordenó la expulsión del ex ministro boliviano Guillermo Fortún, detenido en Lima el pasado 23 de septiembre e investigado en su país por delitos de corrupción, informaron hoy fuentes oficiales.
La decisión fue tomada por el Ministerio del Interior, a través de la Dirección General de Migraciones y Naturalización (Digemin) y ahora deberá ser refrendada por el juzgado limeño que sigue el caso.
La resolución, suscrita por el ministro peruano del Interior, Fernando Barrios, indica que Fortún violó la Seguridad del Estado y el orden público al haber ingresado a territorio peruano cuando tenía una orden de captura internacional por un delito contra el patrimonio, en la modalidad de estafa.
Añadió que este hecho alteró "la paz social" en Perú y afectó las relaciones que el país tiene con Bolivia.
Al respecto, el general Juan Álvarez Manrique, jefe de la Digemin, declaró hoy a la emisora Radio Programas del Perú (RPP) que la medida se tomó en cumplimiento de la ley de extranjería y luego de que la policía especializada emitiera un informe sobre el caso.
"Esta es una decisión administrativa, esto se va a poner en ejecución dependiendo en estos momentos del procedimiento judicial", precisó.
El pasado 23 de septiembre el Gobierno de Evo Morales pidió a Perú la expulsión de Fortún, un ex ministro de Gobierno (Interior) que había sido detenido ese mismo día en el aeropuerto internacional de Lima cuando intentaba viajar a Argentina.
Las autoridades bolivianas solicitaron que se aplique un proceso similar al que ocurrió hace un mes con el ex prefecto de La Paz Luis Alberto Valle (1997-1999), que también se había fugado al Perú para eludir un juicio por malversar fondos públicos.
Fortún es investigado en su país por la supuesta malversación de unos 2,5 millones de dólares, hecho presuntamente ocurrido durante su gestión como ministro de Gobierno en la presidencia de Hugo Banzer Suárez (1997-2001).
Antes de huir de Bolivia, Fortún era candidato a la alcaldía de La Paz en las elecciones municipales de abril pasado por la derechista Acción Democrática Nacionalista.
Desde 2006, varios políticos opositores bolivianos han encontrado refugio y asilo político en Perú, lo cual generó el enojo de Morales e incrementó en su momento la tensión en las relaciones con el Gobierno de Alan García.