El ministro salvadoreño de Defensa, David Munguía Payés, aseguró que después de un año del despliegue de soldados en labores de seguridad ciudadana, las pandillas "han migrado" de las localidades más peligrosas y las extorsiones han descendido entre "35 y 40 por ciento", informó hoy la prensa local.
En una entrevista al Diario de Hoy, el titular de Defensa destacó que, desde que el Ejército está en las calles, se ha "logrado bajar la tendencia alcista que traían los índices delincuenciales" y "las maras (pandillas) han migrado hacia el interior del país".
Agregó que desde el pasado junio, cuando militares fueron desplegados en siete cárceles de alta peligrosidad, "las extorsiones han caído entre 35 y 40 por ciento", pero advirtió que el Ejército necesita "reformas" legales para ser más efectivo.
"Quisiéramos reformas de carácter legal que nos dieran un poco más de dientes para combatir y ser más efectivos (...) Inicialmente la Ley de Proscripción de Pandillas nos está dando esos instrumentos pero nos gustaría ir más allá", dijo al referirse a la ley "antimaras" que penaliza la pertenencia a estas agrupaciones.
El presidente salvadoreño, Mauricio Funes, dispuso en noviembre de 2009 la salida de unos 4.000 soldados a zonas de "alta incidencia delincuencial", en un intento por contener la violencia, que causaba en ese entonces 14 muertes diarias en este país, de 6,1 millones de habitantes.
Seis meses después, el 7 de mayo pasado, el gobernante prorrogó por un año la presencia del Ejército en las calles, aumentó en 3.000 soldados el pie de fuerza en 29 zonas y extendió el accionar militar a "puntos ciegos" de las fronteras y algunas cárceles del país, desde donde, según las autoridades, se ordenan delitos y extorsiones.
Según cifras oficiales difundidas por el rotativo, de enero a octubre de 2010, se registraron 3.365 asesinatos, un promedio de 11 casos diarios, aunque aclara que en septiembre la media descendió a 7 muertes violentas por día.
La cifra, a pesar de ser inferior a la de 2009 que cerró con 4.365 casos, supera a los asesinatos cometidos en 2008, cuando las autoridades reportaron 3.179.
Ante denuncias hechas por la Procuraduría de Derechos Humanos salvadoreña y la relatoría sobre los Derechos de las Personas Privadas de Libertad de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre "trato degradante" y "registros intrusivos" del Ejército hacia los familiares que acuden a visitar a los internos, señaló que no cuentan con "equipo tecnológico" para las revisiones.
"No tenemos equipo tecnológico para hacer registros que no sean invasivos, y los resultados nos indican que la mayoría de los objetos (ilícitos) los esconden en alguna parte del cuerpo".
Aseguró que los soldados han capturado 146 personas entre junio y noviembre, "llevando (objetos) ilícitos".