El Salvador inició hoy un plan de construcción de viviendas provisionales para los miles de afectados por las lluvias de noviembre pasado, que causaron al menos 199 muertos y millonarios daños.
El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, anunció la construcción de 163 viviendas en el poblado de Verapaz (centro), que fue arrasado por una avalancha de lodo y piedras.
Estas casas, valoradas en 1.500 dólares cada una, "han sido diseñadas para su montaje en un brevísimo plazo de tiempo" y cuentan con lo necesario para vivir "dignamente", destacó Funes, e indicó que serán usadas para la construcción de las viviendas definitivas.
Señaló que el domingo fueron entregadas 38 de estas casas a afectados por las lluvias en el municipio de Aguilares (norte de San Salvador) y que su Gobierno continuará con otras 20 en el poblado de Tepetitán, 300 en San Pedro Masahuat y 160 en San Vicente, en el centro del país.
"En los próximos meses se construirán en total unas 3.000 casas para los damnificados de la tormenta", anticipó Funes.
Los pasados 7 y 8 de noviembre, lluvias torrenciales acrecentadas por el paso del huracán "Ida" por el Caribe causaron inundaciones y graves destrozos en al menos cinco de los catorce departamentos del país.
Funes defendió que su Gobierno impulsa un plan que ayude a los afectados no solo a recuperar las viviendas, sino a disminuir el peligro ante futuros fenómenos climáticos o geológicos, al instalar las nuevas casas en lugares seguros.
"No puedo devolverles lo más importante, que es la vida de sus familiares y amigos muertos o desaparecidos, pero al menos sepamos que con la tarea que realizamos en lo referente a levantar los barrios en zonas seguras estamos protegiendo otras vidas ante posibles futuras catástrofes", afirmó.