El ministro venezolano del Interior, Tareck El Aissami, dijo hoy que el Gobierno del presidente Hugo Chávez desconoce la razón de la protesta de presos y sus familiares en once cárceles, aunque dijo confiar en una pronta solución.
Desde el domingo "hay 11 centros penitenciarios en protesta y desconocemos las causas, aunque en todos ellos se mantiene la total y absoluta calma", dijo el ministro en una rueda de prensa.
El conflicto fue originado por la muerte de un reo en una penitenciaría del estado de Guárico (suroeste), supuestamente tiroteado por un agente de la Guardia Nacional (GN, policía militarizada), aseguró a su vez a los periodistas Humberto Prado, director de la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones.
Los reclusos de otras diez prisiones se enteraron del asunto "e inmediatamente se hicieron solidarios", añadió Prado, quien calculó que unos 6.000 presos secundan la protesta junto a unos 3.000 familiares que aprovecharon la visita dominical para encerrarse en las celdas.
Entre los familiares, añadió Prado, se encuentran niños, adolescentes, mujeres y personas mayores.
"Los presos presentarán un pliego de peticiones, que incluye temas como la salubridad, la alimentación, los maltratos que sufren ellos y sus familiares", añadió.
El ministro insistió en que el Gobierno desconoce el motivo de la protesta y sobre hechos de violencia dijo que en la cárcel de Guárico dos reclusos fueron asesinados la semana pasada "por sus propios compañeros" y "los internos deben reconocerlo".
"No podemos permitir que la violencia se apodere de esos espacios", dijo y subrayó que funcionarios de su ministerio se encuentran en las cárceles afectadas intentando dialogar "con algún vocero".
Tras recordar que en las cárceles de Venezuela este tipo de hechos se repiten periódicamente, El Aissami sostuvo que en el pasado "siempre estuvieron precedidos" de reivindicaciones informadas por presos voceros.
"Vamos a resolver en sana paz este problema; el Gobierno está esperando" que los presos y sus familiares "hagan una petición formal para atenderla", dijo y recriminó la protesta.
"No hace falta apelar a estos mecanismos cuando hemos avanzado en el plan de humanización penitenciaria como nunca antes y como nunca antes ha habido un diálogo permanente y continuo para dignificar su condición, mejorar el trato a las visitas y dar seguimiento jurídico de cada caso. No justificamos por eso esta protesta que perjudica el plan", añadió el ministro.
Sobre la seguridad de los presos y de sus familiares, a quienes "no consideramos que estén en condiciones de rehenes", el ministro sostuvo que "nadie los va a cuidar mejor que los internos y viceversa".
La organización no gubernamental de Prado denuncia periódicamente que la situación de violencia en la treintena de prisiones de Venezuela es tal que cada año se registra en ellas unas cuatrocientas muertes, fruto principalmente de riñas entre bandas de reclusos.