El nuevo ministro de la Presidencia de Brasil, Antonio Palocci, asumió hoy el cargo con una promesa de "transparencia" en ese cargo, el de mayor peso político del gabinete y que hasta marzo pasado ocupó la mandataria Dilma Rousseff.
Palocci, considerado como el "hombre fuerte" del gabinete de Rousseff, dijo hoy que el ministerio que encabeza será "abierto y transparente" y anunció que adoptará una postura discreta, "económico en materia de entrevistas y pronunciamientos".
El Ministerio de la Presidencia, desde donde prácticamente se controlan todos los resortes del poder, fue el más afectado por los escándalos de corrupción que salieron a la luz durante los dos mandatos del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, cuyo segundo periodo terminó ayer.
El primer titular de ese ministerio en el Gobierno de Lula fue el el poderoso José Dirceu, quien se vio obligado a renunciar en junio de 2005, salpicado por las denuncias de compra de votos en el Congreso, escándalo conocido como el "mensalao" (mesada).
Su sucesora en el puesto fue justamente Rousseff, quien se catapultó para la jefatura del Estado desde ese cargo, que dejó en marzo del año pasado para aspirar a la Presidencia de la República.
Rousseff fue reemplazada por su asesora Erenice Guerra, quien tuvo que dimitir en septiembre, en plena campaña electoral, por denuncias de tráfico de influencias que salpicaron a miembros de su familia.
En el acto de hoy, Palocci, que fue ministro de Hacienda de Lula y también renunció, en marzo de 2006, por unas denuncias de corrupción por las que fue juzgado y declarado inocente, dijo que será "uno más del equipo" de la presidenta, con quien tiene una relación cercana, reforzada por haber sido el jefe de su equipo de transición.
"Mi esfuerzo será el de expresar adecuadamente las determinaciones de la presidenta Dilma", expresó Palocci, médico de profesión y, al igual que la presidenta, miembro del Partido de los Trabajadores (PT).