Warren "Gator" Taylor, el hombre armado que se atrincheró ayer en una oficina de correos en el estado de Virginia con un grupo de rehenes, estaba furioso con el Gobierno porque su hijo murió en Afganistán, dijeron hoy funcionarios federales y uno de los rehenes.
Los rehenes fueron liberados sin sufrir ningún daño la pasada noche tras ocho horas de cautiverio, tras lo cual Taylor, de 53 años, se entregó a la policía.
Jimmy Oliver, uno de los rehenes, afirmó hoy en declaraciones a la prensa local que Taylor estaba realmente "furioso" con el Gobierno por la guerra de Afganistán y el pago de impuestos entre otras cosas.
Oliver estaba en la oficina de correos ayer por la tarde cuando un hombre en una silla de ruedas armado le ordenó a él y otras dos personas que se tirasen al suelo.
Las tres personas permanecieron cautivas hasta cerca de la medianoche, cuando las autoridades pidieron a Taylor que saliera de la oficina de correos y se entregase.
Las docenas de policías que rodearon el edificio no tuvieron que disparar y celebraron que el episodio concluyese pacíficamente.
Taylor fue acusado hoy de secuestro y será sometido a una evaluación médica para ver si padece algún tipo de desequilibrio mental.