El incendio declarado en el condado de Santa Cruz, en el noroeste de California, está controlado en un 50 por ciento tras haber arrasado más de 2.700 hectáreas, informaron hoy las autoridades locales en su último boletín digital.
El incendio, que ha obligado a evacuar a 2.400 personas en los últimos días, se extiende actualmente por 6.843 áreas y 250 casas se encuentran amenazadas por las llamas.
El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, quien visitó las áreas afectadas el sábado después de que se declarara el estado de emergencia en Santa Cruz, un trámite que autoriza el acceso a fondos especiales, prometió hacer todo lo posible para reunir los medios y recursos necesarios para extinguir el incendio y atender a las personas evacuadas.
Un total de 2.165 bomberos con medios terrestres y aéreos, entre ellos 14 helicópteros, continúan trabajando para extinguir el incendio, que se declaró el miércoles por causas que aún se investigan cerca de las localidades de Bonny Doon y Swanton y que ha calcinado dos edificaciones.
Cuatro bomberos resultaron heridos en las tareas de extinción, de acuerdo con las autoridades californianas, que esperan que el incendio esté controlado completamente en aproximadamente una semana.
El viento, la agreste orografía y la abundante vegetación impiden que los equipos de extinción realicen adecuadamente su trabajo, según las autoridades.
Además del foco en Santa Cruz, las llamas han arrasado también más de 34.000 hectáreas en el condado de Santa Bárbara, al sur de California, donde los bomberos han conseguido controlar el 60 por ciento de un incendio activo desde el día 8 de agosto en Los Padres National Forest, un área bastante despoblada.
El incendio se extiende actualmente por 656 hectáreas y amenaza con destruir unas 234 viviendas.
La oficina del gobernador de California indicó que las llamas han arrasado más de 47.000 hectáreas desde el 1 de agosto en este estado y entre 2.700 y 3.100 personas han tenido que ser evacuadas.