El Jefe de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah), Edmond Mulet, saludó hoy "la reapertura de un gran número de escuelas en las zonas directamente afectadas por el terremoto" de 7 grados en la escala de Richter del pasado 12 de enero.
Es "una etapa significativa en las acciones desplegadas por el Gobierno para una vuelta a normalidad en Haití", estimó el alto cargo de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en una comunicación escrita transmitida a Efe.
Las autoridades locales reanudaron las actividades escolares el pasado 5 de abril, casi tres meses después del terremoto que asoló al empobrecido país caribeño el 12 de enero y que causó 300.000 muertos, según datos del presidente del país, René Préval
Una cantidad no precisada de alumnos ha vuelto a las escuelas desde esa fecha, mientras que muchos establecimientos no han podido reabrir debido a la poca disponibilidad de espacios.
En la capital del país siguen trabajos para sacar escombros de muchas escuelas afectadas por el sismo y para construir nuevas salas de clase temporales en los espacios liberados.
"Estoy animado por el número de niños que está de vuelta en las salas de clase", dijo Edmond Mulet, al tiempo que calificó el hecho de "esfuerzo notable del Gobierno y el pueblo haitiano".
Reconoció "los enormes esfuerzos de los padres con el fin de apoyar sus niños en estos momentos difíciles, así como la dedicación de los profesores que ayudan a estos niños a superar su traumatismo psicológico".
El Gobierno prometió preparar al menos 500 lugares para recibir a los alumnos e implementar nuevos programas y calendarios de clase para el periodo abril-agosto.
La Minustah y el sistema de Naciones Unidas en Haití seguirán apoyando al Gobierno y al pueblo haitianos, "en estos momentos de grandes retos, a reconstruir lo que se destruyó", aseguró Mulet.
Según datos del Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef), el terremoto del 12 de enero causó la muerte de alrededor de 38.000 estudiantes, más de 1.300 maestros y otro personal docente, y destruyó más de 4.000 escuelas y el Ministerio de Educación.