El jefe de Gabinete de Argentina, Aníbal Fernández, formuló hoy duras críticas a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), a la que acusó de defender los intereses de las empresas y no la libertad de prensa.
"La SIP ha hecho de su tan mentada defensa de la libertad de prensa una clara defensa de la libertad de empresa", dijo Fernández en el acto de clausura del tercer Congreso Mundial de Agencias de Noticias, celebrado en la sureña ciudad argentina de Bariloche.
Ante un auditorio de directivos de agencias internacionales, varios de ellos miembros de la SIP, dijo estar "preocupado" por "el manejo de la libertad de expresión y el manejo economicista que se le da a esta idea de un tiempo a esta parte".
"La libertad de expresión ha perdido dos letras para convertirse en libertad de presión de los medios concentrados hacia otros sectores de la sociedad", señaló.
"Es a todas luces inconcebible que mientras el presidente de Ecuador, Rafael Correa, estaba literalmente secuestrado y el golpe de Estado iba tomando cuerpo, la SIP mandaba comunicados de condena a la violación de la libertad de prensa que implique la obligatoriedad de la cadena nacional", subrayó.
"Era más importante evitar la cadena nacional que la vida de un presidente", señaló.
Criticó particularmente al presidente de la SIP, Alejandro Aguirre, subdirector del Diario las Américas, de Miami, por referirse a la sublevación policial del 30 de septiembre, catalogada por el Gobierno ecuatoriano como un intento de golpe de estado, como una "situación de convulsión".
"La SIP es una entidad de fines de lucro, dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa en las Américas, y tiene la misión de combatir la violencia contra los periodistas. Nadie puede estar en desacuerdo con semejante objetivo", sostuvo.
Pero afirmó que los directivos de la SIP se "desvelan poniendo el ojo en teóricos atentados sufridos por periodistas en Bolivia o en Ecuador, pero cuando cae asesinado por las fuerzas paramilitares un periodista independiente en Honduras, como sucedió con Gabriel Noriega, la SIP enmudece con la velocidad de un rayo".
Aseguró que esa "misma mirada sesgada la utiliza en Argentina", criticando, por ejemplo, la nueva ley de medios audiovisuales.
Criticó que "ni una línea gastó la SIP para denunciar el crimen de Adam Ledesma Valenzuela", un reportero de origen boliviano, director del semanario comunitario "Mundo Villa", asesinado este año en Buenos Aires.
"Es entendible que no les importe. Ledesma no pertenecía al establishment de los periodistas reconocidos. (...) ¿Entonces de qué misión de combatir la violencia contra los periodistas me hablan?", dijo Fernández.