El juicio contra el tanzano Ahmed Khalfan Ghailani, primer preso de Guantánamo (Cuba) transferido a Estados Unidos para su enjuiciamiento por su participación en el atentado de 2008 contra la embajada estadounidense en Tanzania, ha entrado esta semana en su fase final.
La acusación presentó hoy parte de sus alegatos finales, que podrá terminar mañana, y a partir de ese momento el jurado iniciará las deliberaciones de este proceso, que comenzó el pasado 12 de octubre en un tribunal federal de Nueva York y bajo la presidencia del juez Lewis Kaplan.
Ghailani, de 36 años y sobre el que pesan 286 acusaciones, es el primer detenido de Guantánamo que enfrenta un proceso civil en territorio estadounidense por haber participado hace doce años en un ataque con un camión bomba ante la embajada de Estados Unidos en Tanzania.
La organización terrorista Al Qaeda reclamó la autoría de la colocación de explosivos ante las representaciones diplomáticas estadounidenses en Kenia y Tanzania el 7 de agosto de 1998, actos en los que murieron 224 personas, incluidos doce estadounidenses, y hubo más de 4.000 heridos.
La acusación dijo este lunes que Ghailani tiene "las manos manchadas con la sangre de cientos de personas".
Al inicio del proceso en octubre, el fiscal federal Nicholas Lewin dijo al jurado que Ghailani colocó el camión con explosivos "porque se había comprometido con Al Qaeda a un objetivo: matar a estadounidenses".
La acusación particular y la fiscalía quieren probar que Ghailani perteneció a ese grupo terrorista, además de que ayudó a comprar el camión que se utilizó para atentar en la embajada de Tanzania así como los materiales explosivos empleados en los ataques.
El acusado fue detenido en Pakistán y recluido en julio de 2004 en un centro secreto de la Central de Inteligencia Americana (CIA), donde pasó dos años.
Después fue trasladado a Guantánamo, donde permaneció encarcelado otros tres años más y en 2009 fue llevado a Nueva York.
El detenido está acusado de conspiración, asesinato, atentado contra embajadas de EE.UU. e intento de utilizar armas de destrucción masiva contra estadounidenses, además de otros delitos que, en conjunto, podrían hacer que fuera condenado a cadena perpetua.
Para el Pentágono, Ghailani es uno de los más valiosos presos de Guantánamo y cuatro de sus presuntos cómplices ya cumplen cadena perpetua en la prisión de máxima seguridad de Florence (Colorado).
La defensa de Ghailani ha insistido en su inocencia durante todo el proceso, pues considera que sólo había ayudado a algunos amigos que él creía que eran empresarios y no personas involucradas con una red terrorista, además de señalar que nunca fue a ningún campamento para adiestrarse como terrorista ni que pertenece a Al Qaeda.