El juicio en Estados Unidos del empresario ruso Viktor But, conocido como el "mercader de la muerte" y considerado uno de los mayores traficantes de armas del mundo, quedó hoy fijado para el próximo septiembre durante una vista celebrada en Nueva York.
Tras una escasa media hora de vista, la jueza Shira Scheindlin estableció hoy un periodo de cerca de ocho meses par dar tiempo a que se atiendan las mociones presentadas por la defensa del ex espía soviético de 44 años, que el pasado noviembre se declaró "no culpable" de los delitos que le imputan las autoridades federales.
Según explicaron a Efe testigos presenciales, But no se dirigió al juez más que para confirmar que recibía la traducción simultánea de lo que ocurría en la sala.
Al final de la vista, tuvo ocasión de intercambiar unas breves palabras con su esposa, que estaba en la sala, según esas mismas fuentes, que describieron a sus abogados como "algo nerviosos y superados por la dimensión del caso y la premura" de unos preparativos, que, sin embargo, las autoridades estadounidenses han tenido años para desarrollar.
Sus abogados presentaron hoy cuatro mociones alegando la ilegalidad de la obtención de las pruebas y del proceso de extradición desde Tailandia en noviembre.
Al día siguiente But -que inspiró el guión de la cinta "Lord of War" protagonizada por Nicholas Cage- se declaró no culpable de los delitos relacionados con la ventas de armas que se le imputan en Estados Unidos, entre otros, y que podrían conllevar cadena perpetua.
El Departamento de Justicia de este país acusa a But de vender a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) unos 800 misiles tierra-aire, 5.000 fusiles de asalto AK-47, explosivos C-4 y minas antipersonal, entre otras armas valoradas en varios millones de dólares.
Según la Oficina Federal de Investigación (FBI), también intentó adquirir una batería antiaérea y conspiró para asesinar a ciudadanos estadounidenses, delitos que conllevan la cadena perpetua en Estados Unidos.
El "mercader de la muerte", políglota y camaleónico, fue arrestado en un lujoso hotel de Bangkok el 8 de marzo de 2008 y desde entonces Estados Unidos y Rusia han mantenido un duro pulso por su custodia.
El pasado octubre un tribunal penal de Tailandia desbloqueó el proceso de extradición de But a Estados Unidos, al desestimar por falta de pruebas los cargos de fraude y lavado de dinero que pesaban sobre el acusado en el país asiático.
Washington presentó las acusaciones de fraude y lavado de dinero el pasado febrero para dar fuerza a su petición, después de que un juzgado de primera instancia denegara la extradición.
Los servicios de inteligencia británicos y estadounidenses sostienen que Viktor But (también escrito Viktor Bout) dirigió durante años una de las mayores redes privadas de contrabando de armas y negocio con regímenes sanguinarios en África y Asia, con dictadores como el liberiano Charles Taylor y con el terrorista Osama bin Laden, quien pagaba al contado los pedidos para Al Qaeda.
Nacido en 1967 en Dushambé (Tayikistán), But se graduó en el Instituto Militar de Lenguas Extranjeras de Moscú a finales de los ochenta y trabajó como intérprete de la ONU en Angola.
Tras la desintegración de la URSS, ejerció como traductor para la Fuerza Aérea rusa en la base militar de Vitebsk y se enroló en el Servicio Federal de Seguridad (antiguo KGB).
En 1995 emigró a Bélgica, donde se registró como propietario de la aerolínea Transavia Export Cargo y abrió su primer negocio de exportación de flores y productos alimenticios. Tres años después se trasladó a Emiratos Árabes Unidos.
Fue detenido en 2008 por las fuerzas tailandesas en una operación asesorada por agentes estadounidenses y se le incautaron cinco pasaportes con apellidos distintos.