El jurista español Carlos Castresana fue confirmado como jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) por dos años más, informó hoy esa representación.
La oficina de prensa de la CICIG dijo en un comunicado que el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, confirmó a Castresana el pasado 27 de agosto mediante una carta en la que "le informa su decisión de renovar su nombramiento como comisionado por un nuevo período de dos años".
La CICIG, una instancia de las Naciones Unidas que tiene como objetivo ayudar a desmantelar a las mafias del crimen organizado que se han incrustado en las instituciones del Estado guatemalteco para procurar impunidad, inició sus operaciones en este país en septiembre de 2007 por un plazo inicial de dos años.
En abril pasado, en coordinación con el Gobierno del presidente, Álvaro Colom, Ban renovó por dos años el mandato de la CICIG, que comenzará en septiembre próximo y concluirá en agosto de 2011, decisión que fue ratificada por el Parlamento de este país el pasado 16 de julio.
Castresana, de 52 años de edad, ex miembro de la Fiscalía Anticorrupción y ex presidente de la Unión Progresista de Fiscales, ambas de España, fue nombrado por la Secretaría General de la ONU a mediados de 2007 para dirigir esa comisión.
El cargo de Castresana al frente de la CICIG, de acuerdo con el organigrama de la ONU, tiene el nivel de subsecretario general de ese foro mundial.
Un informe presentado en septiembre pasado por la CICIG señaló que el 98 por ciento de los crímenes que ocurren cada año en este país queda impune, por la debilidad del Estado para perseguir a los responsables.
Los recursos para el funcionamiento de la Comisión son aportados por la comunidad internacional.
Entre los países que han aportado apoyo financiero a la CICIG se encuentran Canadá, Bélgica, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Noruega, Holanda, Suecia, Suiza y el Reino Unido.
La CICIG, en la que colaboran más de 150 profesionales de 23 nacionalidades, investiga en la actualidad cerca de 20 casos que son considerados de "alto impacto" en los que se presume están involucrados grupos del narcotráfico, crimen organizado y las pandillas juveniles.