El presidente de la región autónoma del Kurdistán iraquí, Masud Barzani, reiteró hoy su rechazo a entregar al vicepresidente de Irak, Tarek al Hashemi, acusado de estar implicado en delitos terroristas por el Gobierno de Bagdad.
"Al Hashemi reside en el Kurdistán y nuestros valores y costumbres nos impiden entregar a una persona que busca refugio en nosotros", subrayó Barazani, en respuesta a las peticiones de Bagdad de que entregue al acusado.
El vicepresidente suní huyó al Kurdistán después de que en diciembre pasado se emitiera una orden de arresto contra su persona, lo que desencadenó una grave crisis política.
En un discurso en Erbil, la capital de la región, el dirigente kurdo aseguró que este asunto se debe resolver en los tribunales y también por la vía política, con una reunión entre los presidentes de la República, el Gobierno, el Parlamento y el del bloque político Al Iraqiya, al que pertenece Al Hashemi.
"Ellos pueden adoptar una decisión para desatascar el asunto", señaló Barazani, quien instó a esos cuatro responsables a "sobreponer el interés de Irak y unificar su postura por el beneficio del país".
Además, el presidente del Kurdistán enfatizó que su región no forma parte del problema y pidió resolverlo pronto, ya que si no "empeorará mucho más y, entonces, será más complejo encontrar una solución".
Ayer, Al Iraqiya pidió que la conferencia nacional para dar una salida a la crisis política en Irak tenga lugar antes de la celebración en Bagdad de la cumbre de la Liga Árabe, prevista para el próximo día 29.
El portavoz de esta alianza, Hani Ashur, subrayó en un comunicado que "el éxito de la reunión de los bloques políticos en los días previos a la cita panárabe supondrá un paso adelante en la construcción de un estado democrático y moderno".