El llamado "Consejo de Ancianos" del estado federado de Baja Sajonia se reunió hoy para analizar si el presidente alemán, Christian Wulff, incurrió en irregularidades en su etapa como primer ministro de "Land", a tenor del crédito privado y las invitaciones de vacaciones recibidas de empresarios amigos.
La sesión fue convocada a instancias de la oposición socialdemócrata-verde y mientras se sucede en los medios el goteo de informaciones acerca del cúmulo de "atenciones" recibidas siendo "barón" del Land por Wulff, en el cargo de presidente de Alemania desde 2010.
El diario "Bild", uno de los que destapó el asunto junto con el semanario "Der Spiegel", informó en su edición de hoy que, uno de los empresarios en cuya casa pasó sus vacaciones Wulff, Carsten Maschmeyer, pagó además la publicidad de una biografía sobre el presidente, aparecida en 2007.
De acuerdo con ese rotativo, Maschmeyer pagó de su bolsillo 42.731,71 euros para que en varios periódicos se publicaran anuncios de promoción del libro, titulado "Mejor la verdad" y publicado durante la campaña electoral de Baja Sajonia.
La Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller Angela Merkel, asimismo del partido de Wulff, adquirió miles de ejemplares y los repartió gratuitamente en los actos electorales, según "Bild".
Esta información sigue al revuelo causado por el crédito privado de medio millón de euros que Wulff aceptó en 2008 de Edith Geerkens, la esposa de otro amigo empresario, Egon Geerkens.
Los Geerkens están, asimismo, en la lista de familias de hombres de negocios "amigas" que invitaron al menos en seis ocasiones a Wulff a pasar las vacaciones en España, Italia, Florida (EEUU) y otros destinos, en su etapa como primer ministro de Baja Sajonia.
La semana pasada, el propio presidente pidió disculpas por no haber informado debidamente a la cámara sajona en 2010, al ser interpelado por sus relaciones con estos hombres de negocios, y se ratificó en su versión de que el dinero para comprarse su casa familiar se lo prestó Edith Geerkens, no su marido.
El crédito fue concedido a intereses un punto por debajo de los habituales en ese momento y sin avales.
Desde que estalló el escándalo, Merkel ha expresado casi a diario su respaldo a Wulff, quien ascendió a la presidencia en junio de 2010 a propuesta de la canciller.
Wulff sucedió así a su correligionario y antecesor Horst Köhler, quien presentó la dimisión tras unas controvertidas declaraciones en que vinculaba la participación del ejército alemán en misiones internacionales con los intereses económicos de Alemania.