El magnate mexicano Carlos Slim volvió a coronarse por tercer año consecutivo como el hombre más rico del mundo con una fortuna de 69.000 millones de dólares, según anunció hoy la revista Forbes, que sitúa en segundo y tercer lugar de su popular lista a los estadounidense Bill Gates y Warren Buffett.
Slim, según los cálculos de Forbes, redujo su fortuna en 5.000 millones de dólares en un año, pero volvió a coronarse también como el primer latinoamericano que encabeza el ránking que la revista estadounidense publica anualmente desde hace 25 años, y en el que esta vez el español Amancio Ortega sube hasta el quinto puesto.
"Carlos Slim encabeza el ránking por tercer año consecutivo, pero la brecha que le separa de Bill Gates se acorta un poco", indicó hoy la revista, que subrayó que el dueño del imperio creado en torno a la operadora América Móvil es uno de los siete integrantes del "top veinte" que vio reducida su fortuna.
El empresario mexicano repite así en lo más alto de la codiciada lista de Forbes, aunque se acortan las distancias que le separan de Gates, quien este año ve aumentada su fortuna en 5.000 millones de dólares hasta los 61.000 millones, mientras que su amigo Buffett pierde 6.000 millones y se queda con 44.000 millones.
El ránking incluye en esta ocasión a 1.226 "milmillonarios", un nuevo récord al que se han sumado este año otras 16 personas, que amasan una riqueza total de 4,6 billones de dólares, frente a los 4,5 billones de dólares del año anterior, con una fortuna de media de unos 3.700 millones de dólares por persona.
En los diez primeros puestos destaca la presencia del francés Bernard Arnault, presidente del número uno mundial del lujo, LVMH, que se mantiene en el cuarto lugar con 41.000 millones de dólares, y el español Amancio Ortega, que pasa del séptimo al quinto puesto con una fortuna de 37.500 millones de dólares.
Le sigue los pasos Lawrence Ellison (6), de Oracle, con 36.000 millones de dólares, el brasileño Eike Batista, que escala un puesto (7) con 30.000 millones, el sueco Stefan Persson (8), de H&M, con 26.000 millones, el chino Li Ka-shing (9), con 25.500 millones, y el alemán Karl Albrecht (10) con 25.400 millones.
La lista incluye fortunas de 58 nacionalidades, y por primera vez de países como Perú, Marruecos y Georgia, mientras que Estados Unidos sigue siendo, otro año más, el que más integrantes aporta con 425, una docena más que el año anterior, por delante de Rusia y China, en segundo y tercer lugar.
Forbes destacó que a diferencia del año pasado, cuando los países que integran el BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) fueron la gran sensación, esta vez cuenta con 26 integrantes menos en el ránking de las mayores fortunas del planeta, salvo en el caso de Brasil, que sí logró sumar nuevos miembros al club.
Este año destaca también la presencia del fundador y presidente de Facebook, Mark Zuckerberg, quien a sus 27 años y a punto de completar la esperada salida a bolsa de la popular red social, pasa del puesto 52 al 35, con una fortuna valorada en 17.500 millones de dólares.
Los responsables de la publicación estadounidense recuerdan que once de los integrantes de la lista del año pasado han fallecido, entre ellos el financiero estadounidense Teddy Forstmann y el que fuera fundador de Apple Steve Jobs, cuyo puesto lo ocupa este año su esposa, Laurene Powell.
Eike Batista, el millonario mecenas de Río de Janeiro
Río de Janeiro, 7 mar (EFE).- El empresario brasileño Eike Batista, que según la revista Forbes es el séptimo hombre más rico del mundo, ha ganado notoriedad tanto por su habilidad para amasar fortunas como por su mano abierta a la hora de apoyar algunas causas.
Según Forbes, Batista, con una fortuna de 30.000 millones de dólares, subió este año un puesto en la lista de millonarios.
Nacido el 3 de noviembre de 1956 en Governador Valadares (Minas Gerais), Batista pasó la infancia en Brasil y la adolescencia en Suiza, Alemania y Bélgica, pero fue en Río de Janeiro, ciudad de la que se declara apasionado, donde echó raíces y a la que destina la mayor parte de sus millonarias donaciones.
Gracias a la educación refinada que recibió en colegios europeos, el empresario, de padre brasileño y madre alemana, habla con fluidez portugués, alemán, inglés, francés y español.
Batista estudió ingeniería metalúrgica en la Universidad de Aachen (Alemania) en los años 70 y, cuando su familia regresó a Brasil por los compromisos profesionales de su padre, se dedicó a vender seguros puerta a puerta para mantener su independencia financiera en el exterior, según cuenta.
En los años 80, ya de vuelta a Brasil, montó su primera empresa, la Autram Aurem, dedicada a la compra y venta de oro en la Amazonía, negocio con el que, según su biografía, ganó seis millones de dólares en sólo año y medio.
Ese fue el punto de partida de una meteórica carrera que años después le llevó a fundar el conglomerado empresarial EBX.
Del Grupo EBX forman parte las compañías MMX (minería), OGX (petróleo y gas), LLX (logística), MPX (energía), OSX (industria naval), AUX (oro, plata y cobre), REX (inmobiliaria) IMX (deportes y entretenimiento) y SIX (tecnología), así como empresas de hostelería y restauración.
Todas las empresas de su grupo, que tiene una fuerte presencia también en Chile y Colombia, llevan la letra X porque el magnate considera que al ser el símbolo de la multiplicación hace prosperar los negocios. El tamaño de su fortuna parece darle la razón.
Su trayectoria está relatada en el libro "O X da Questão", lanzado a finales del año pasado, en el que además presenta las ideas y conceptos que guían sus negocios.
Se trata de la "Visión 360 grados", un modelo creado por él que aborda de manera multidisciplinaria nueve áreas o tipos de ingenierías (de personas, financiera, jurídica, política, logística, ambiental y social, de comunicación, de salud y seguridad).
Además de su éxito empresarial, Batista destaca como un mecenas que en los últimos cinco años ha donado 253 millones de reales (unos 147 millones de dólares) a diferentes causas, según un reciente cálculo de la revista Veja.
A Río de Janeiro, donde tiene la sede EBX, Batista le donó 23 millones de reales (unos 13 millones de dólares) para apoyar la candidatura de la ciudad a los Juegos Olímpicos de 2016, y ha dedicado 15 millones de reales más (unos 8,7 millones de dólares) a la descontaminación de la Lagoa Rodrigo de Freitas, por cuyos alrededores corre para mantener la forma física.
Batista donó, además, 30 millones de reales (unos 17,4 millones de dólares) para concluir un hospital infantil, apoya la implantación de Unidades de Policía Pacificadora (UPP) en las favelas cariocas, el Museo de las Minas y del Metal (Belo Horizonte), la preservación de parques naturales en distintas partes del país y diversas actividades culturales.
Atlético y vanidoso, Batista es un aficionado al deporte y a la velocidad en particular, y fue campeón mundial de motonáutica en la categoría Super Powerboat Offshore en los años 90.
Esa afición le llevó a ampliar más su abanico de negocios con la creación, el año pasado, del RJX, un equipo profesional de voleibol masculino de Río de Janeiro, y recientemente anunció patrocinios a los pilotos Bruno Senna (Fórmula Uno) y Felipe Nasr (GP2), así como a un programa de formación de luchadores de Artes Marciales Mixtas (MMA), modalidad muy popular en Brasil y en Estados Unidos.
Batista estuvo casado con la modelo Luma de Oliveira, con quien tiene dos hijos, Thor y Olin, el primero de los cuales, a sus 20 años, ya ha empezado a moverse en el mundo de los negocios de la mano del magnate.