El ministro británico de Exteriores, William Hague, dijo hoy estar "horrorizado" por la represión en Siria y pidió al presidente de ese país, Bachar al Asad, que se vaya y deje paso a otros políticos que impulsen una transición a la democracia.
"Estoy horrorizado por las continuas muertes en Siria. Es deplorable que, pese a su compromiso con la Liga Árabe para detener la violencia, el Gobierno sirio haya escalado su represión y muchas más personas hayan muerto por ese motivo", afirmó el ministro según un comunicado del ministerio de Exteriores.
Según cifras divulgadas hoy por la ONU, al menos 3.500 civiles han sido asesinados por las fuerzas gubernamentales en Siria desde que se iniciaron las revueltas populares el pasado marzo.
Además, desde hace una semana la ciudad de Homs está siendo bombardeada y asediada por las fuerzas sirias, lo que llevó ayer a la oposición a pedir a la comunidad internacional que la declare como "zona de desastre" para permitir el envío de ayuda a sus habitantes.
De acuerdo con los datos de los opositores, desde marzo habrían muerto en esa población al menos 1.400 civiles.
En el comunicado, Hague insta al régimen sirio a que, en cumplimiento del pacto con la Liga Árabe, retire sus tropas de los centros urbanos y detenga el asedio de Homs y permita el acceso de ayuda humanitaria.
Paralelamente, pide a la Liga Árabe que responda con "rapidez y decisión" al incumplimiento por parte del Gobierno de Al Asad de los acuerdos adquiridos, y urge al presidente sirio a dejar su cargo "para permitir a otros que lideren la transición política que el país necesita desesperadamente".
Si Al Asad no dimite, "no será posible el progreso" en Siria, señala el titular del Foreign Office.