El ministro ecuatoriano de Educación, Raúl Vallejo, recordó hoy a los maestros que se niegan a someterse al proceso de evaluación que serán cesados en sus funciones y reemplazados por otros docentes.
En una entrevista con Ecuavisa, Vallejo explicó que los profesores que no se presentaron a los exámenes tendrán "una segunda y última" oportunidad el primer lunes de julio y que si persisten en no realizar los exámenes "inmediatamente se darán los sumarios administrativos e inmediatamente cesarán en sus funciones".
Según los datos que maneja el Ministerio de Educación, de 7.997 maestros censados, 4.470 no asistieron a las pruebas mientras que el resto, que supone el 43,8 por ciento, participaron en la evaluación.
Con esos resultados, Vallejo señaló que "este primer proceso ha superado toda esa resistencia del pasado" porque "hay docentes que definitivamente no están dispuestos a seguir la consigna de orden político de la Unión Nacional de Educadores (UNE)", el sindicato más grande de docentes del país.
Según el ministro, sobre el sistema de evaluaciones ya se hablaba desde junio de 2008 y "era algo que (los maestros) ya sabían".
Sin embargo, a juicio del funcionario, "la posición que ha adoptado el gremio y su partido político, el Movimiento Popular Democrático (MPD), reflejan que quieren seguir anclados en el pasado y que no quieren contribuir al proceso de cambio de la educación pública".
"Les advierto a los señores de la UNE que no se atrevan siquiera a amenazar con actos violentos a las personas que acuden a los recintos" para la segunda fase de evaluación, que se celebrará el próximo sábado, "porque serán rechazados por la ciudadanía" y también por las Fuerzas de Seguridad, avisó Vallejo.
"Hemos venido dialogando con los dirigentes de educadores todo este tiempo pero lastimosamente en este punto de la evaluación nunca hubo un acuerdo y nosotros tenemos que seguir adelante", añadió.
Para el ministro, el proceso de evaluación tendría que haber sido un momento natural dentro del sistema educativo pero no lo ha sido "porque tenemos una dirigencia que no ha entendido el proceso".
Un sector de los maestros, bajo el liderazgo de la UNE, se niega a someterse a evaluación, un proceso que consideran es para despedir posteriormente a los profesores.
Sin embargo, el Gobierno subraya que el objetivo de las evaluaciones es determinar los puntos fuertes y los fallos del sistema docente con el fin de mejorar la calidad de la educación en el país.
La pugna entre el Gobierno y la UNE se ha incrementado en las últimas semanas al haberse iniciado ya las evaluaciones en medio de actos de protesta del sindicato.
Ayer, la UNE anunció una movilización más, a nivel nacional, contra lo que ellos denominan "fracasada evaluación", además, hicieron un llamamiento a los maestros para que no acudan a la segunda fase de la primera etapa de evaluaciones, prevista para el sábado 6 de junio.