El ministro brasileño de Energía y Minas, Edison Lobão, aseguró hoy en Nueva York que la inversión estadounidense en el sector energético de su país es "más que bienvenida" para continuar con el desarrollo de la "red energética más limpia y renovable del mundo".
En una conferencia ante inversores estadounidenses organizada por el Consejo de las Américas, Lobão detalló como ejemplo que casi el 90% de la energía eléctrica de su país proviene de fuentes renovables y que hay más automóviles que usan etanol que gasolina.
Aún así, explicó que el país está inmerso en el Plan Decenal de Expansión de Energía 2007-2016, que prevé la inversión de 61.000 millones de dólares en generación (49.000 en plantas hidroeléctricas y 12.000 en térmicas) y 16.000 millones en transporte energético.
Además, establece la inversión de 122.000 millones en petróleo entre 2008 y 2012, la creación de cinco plantas de refinado, el aumento de 22 a 67 millones de metros cúbicos diarios la producción de gas natural a finales de 2010 y la ampliación de la red de gasoductos de 6.424 a 10.015 kilómetros en 2010, entre otras medidas.
"Su capital será siempre más que bienvenido en Brasil y será recibido con los brazos abiertos. Sus inversiones han sido un gran instrumento para nuestro desarrollo. Cada vez somos más importantes en el plano económico y, según los economistas, en unos años seremos la sexta economía del mundo", afirmó Lobão a los inversores.
Añadió que "ahora todo el mundo quiere invertir en Brasil", un país al que "no le va a golpear la crisis tan fuertemente como a otros".
Lobão detalló a los inversores que en Brasil el 46% de la energía tiene origen renovable, frente al 14% de media mundial y aseguró que "el Gobierno del presidente (de Brasil, Luiz Inácio) Lula (da Silva) ha trabajado firmemente para garantizar la seguridad energética necesaria para el desenvolvimiento económico del país".
Además, explicó que la petrolera estatal Petrobras, la mayor empresa del país, tiene un coste de producción de petróleo de unos 28 dólares por barril, frente a los 147 dólares a los que se ha llegado a negociar en el mercado internacional, pero por ello "no va a renunciar a hacer negocio".
Petrobras "tampoco tendría problema alguno en formar 'joint ventures' (consorcio de responsabilidad compartida) con cualquier otra nación", añadió Lobão para demostrar el interés de Brasil en aumentar sus relaciones inversoras con el extranjero.
"Cualquiera que sea en nuevo modelo de regulación para la exploración y producción de petróleo que se implante, Brasil, como país libre y democrático, respetará todos los contratos ya firmados", añadió el ministro, quien sostuvo que el sector energético es el que más atención atrae entre los inversores.
Entre los planes energéticos del país, el ministro incluyó la apuesta por la energía nuclear, "un recurso renovable, limpio, seguro y reciclable" del que existen 440 plantas en el mundo y se están construyendo 200 más.
Al respecto, defendió que el desastre de Chernobyl se debió a que "nunca tuvo el mantenimiento que requería, lo increíble es que no ocurriera antes", y afirmó que Brasil tiene una de las mayores reservas de uranio del mundo, por lo que pretende explotarlo al máximo y exportarlo de forma ya enriquecida.
Por lo que se refiere a la crisis económica internacional, Lobão se definió como "uno de los que cree que hay luz al final del túnel" y puso el ejemplo del resurgimiento de EE.UU. tras la Gran Depresión, gracias a su suministro de material armamentístico en la Segunda Guerra Mundial.
En su opinión, esta crisis responde entre otros factores a que el mercado de valores y el del crudo "estaban viviendo en un mundo irreal", por lo que "no se puede atribuir toda la responsabilidad a la burbuja inmobiliaria de EE.UU.".
En cuanto a los principales retos que afronta Brasil, citó que su país tiene "muy mala distribución de la riqueza" y destacó que mientras que éste invierte más que EE.UU. o Francia en educación que otros países en proporción a su PIB, "las inversiones no se hacen correctamente".
Añadió que existe una escasez de técnicos cualificados, aunque aseguró que en los próximos años ese déficit será eliminado, gracias a los esfuerzos realizados para impulsar nuevas titulaciones.
En el ámbito estrictamente energético, Lobão detalló que existen tres desafíos: ampliar la oferta de energía, impulsar las instalaciones de producción, de transporte y de almacenamiento, y mejorar la eficiencia.