El ministro de Orden Público griego, Christos Paputsís, afirmó hoy que no se permitirá "un ciclo de violencia" en el país y criticó el excesivo uso de la fuerza por parte de la Policía al reprimir las protestas.
En las últimas 48 horas el centro de Atenas se ha convertido en escenario de enfrentamientos violentos durante las manifestaciones contra la austeridad presupuestaria, pero también en otra protesta contra los inmigrantes, a quienes acusan de aumentar la delincuencia.
En los choques han resultado heridos más de 30 civiles y 20 policías.
Uno de los ciudadanos heridos por golpes de la policía, Yanis Kafkás, de 30 años, permanece en estado de coma, tras los enfrentamientos durante una manifestación el pasado miércoles por la huelga general contra las medidas de austeridad.
Otro manifestante que participó en esa marcha se encuentra "grave pero fuera de peligro", según los médicos del hospital Kratikó de Atenas.
Cuatro policías griegos han sido suspendidos como resultado de una investigación sobre las denuncias de brutalidad tras la publicación de un vídeo en Internet que muestra imágenes de los agentes dando patadas y golpes con porras al manifestante que ahora permanece en coma.
El ministro calificó de "criminal" la acción de los policías contra Kafkas, y reconoció que "hay una falta de democratización en las fuerzas del orden en Grecia".
En la manifestación de ayer contra los inmigrantes extremistas neonazis agredieron a 17 inmigrantes y anarquistas griegos, persiguieron con navajas, palos y piedras a todos los inmigrante que identificaban a su paso y la policía detuvo anoche a 48 personas, 40 griegos y 8 extranjeros.
El desencadenante de esta protesta fue el asesinato el lunes pasado de un hombre de 44 años, que fue apuñalado por dos desconocidos para robarle una cámara de vídeo cuando se dirigía al hospital con su esposa para que diera a luz.
Las autoridades se encuentran investigando la muerte de un inmigrante de Bangladesh, que fue encontrado muerto en el centro de Atenas horas después del asesinato del ciudadano griego.
El portavoz del gobierno, Yorgos Petalotís, declaró hoy en el canal estatal NET que "la imagen de inmigrantes que llegan apuñalados a los hospitales no es algo que podemos consentir como sociedad".
Grecia constituye el mayor punto de entrada de inmigrantes ilegales desde África, Asia y del Oriente Medio a la Unión Europea (UE) y las ONG calculan que actualmente hay en el país medio millón.