El ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Mohamed Amro, afirmó hoy que Egipto considera que armar a la oposición en Siria incrementaría la violencia en ese país y lo conduciría a una guerra civil.
En declaraciones a la prensa tras reunirse en El Cairo con el ministro de Exteriores checo, Karel Schwarzenberg, Amro dijo que proporcionar armas a la oposición siria solo "serviría para aumentar el nivel de las matanzas".
"Queremos ofrecer otra oportunidad a la misión del enviado de las Naciones Unidas y de la Liga Árabe, Kofi Annan", señaló Amro, quien aseguró que Egipto aboga por una solución no militar a la crisis a través de la iniciativa de la Liga Árabe.
La propuesta de Annan, pide, entre otras cosas, la liberación de los detenidos, además de instar al Gobierno del presidente sirio, Bachar Al Asad, a que proporcione, "sin tardanza y a través de los canales apropiados, una lista de los lugares" en que se practicaron los arrestos.
Los países árabes discrepan sobre la conveniencia de armar a la oposición siria: mientras los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) apoyan esa propuesta, el resto de estados defienden en general una solución exclusivamente política de la crisis.
El posicionamiento público de Egipto se produce en una nueva jornada de represión en Siria, donde ya han muerto más de 65 personas, a lo que hay que añadir el hallazgo hoy de 75 cadáveres no identificados en el Hospital Nacional de Homs.
Según la ONU, más de 9.000 personas han fallecido desde el comienzo de la revuelta contra el régimen de Al Asad, mediados de marzo de 2011.