El ministro de Interior de Paraguay, Rafael Filizzola, viajó hoy al norte del país para supervisar la operación de búsqueda de un importante ganadero que desde hace un mes está cautivo en poder de un grupo armado que opera en esa región.
Filizzola recorrerá las bases de un grupo de elite de la Policía Nacional que hace dos días se instaló en el departamento de Concepción, fronterizo con Brasil, para rastrear al empresario Fidel Zavala, secuestrado por miembros del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
"Lo que ocurre acá significa un peligro para la seguridad del país en cuanto a varios tipos de actividades delictivas. Ahora es un secuestro, pero aparte de eso hay muchas situaciones que tenemos que atender", afirmó Filizzola a su llegada a Concepción.
Filizzola señaló que el objetivo de su presencia es "hacer una evaluación primaria del operativo, porque acá está en juego la vida de una persona que injustamente está privado de su libertad y hay una población a la que hay que proteger".
La redada policial incluye a cientos de agentes entrenados en operaciones de selva y abarcará los poblados de Paso Barreto, Huguá Ñandú y Puentesiño, el entorno donde se presume que el ganadero podría estar en cautiverio.
Zavala, de 45 años y miembro de una acaudalada familia dedicada a la ganadería, fue llevado de su finca, situada a 500 kilómetros al norte de Asunción, por un comando del EPP, al que las autoridades atribuyen varios otros ataques a puestos policiales y militares, así a productores agrícolas.
La operación policial fue cuestionada por los familiares de la víctima, que desde el primer momento solicitaron a las autoridades que se mantengan al margen para negociar con los secuestradores, que exigen un rescate de cinco millones de dólares, según los investigadores.
El EPP, una agrupación escindida del izquierdista Partido Patria Libre (PPL), opera en áreas boscosas de Concepción y el vecino departamento de San Pedro, centro, la región más pobre del país.
Los miembros de este grupo han recibido asesoramiento y entrenamiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para cometer en el pasado otros sonados casos de secuestro, según la Fiscalía.
La actitud del Gobierno con respecto al secuestro de Zavala y la radicalización de los grupos de izquierda en el norte y centro del país, con ocupaciones de tierras de productores mecanizados de soja, ha sido duramente criticada por la oposición política y referentes de la Iglesia católica.
También, el ministro se trasladó a esa región tras despedir al jefe de Estado, Fernando Lugo, quien viajó a Roma para asistir a la Cumbre sobre Seguridad Alimentaria de la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que se realizará del 16 y el 18 de noviembre.