El nuevo cónsul boliviano en Chile, el ex ministro de Defensa Wálker San Miguel, anunció hoy que en las próximas horas viajará a la capital chilena en un "vuelo expreso" para coordinar las tareas de ayuda que su país quiere dar a las víctimas del terremoto.
Minutos antes de esta declaración el ministro boliviano de Exteriores, David Choquehuanca, había tomado juramento en el cargo a San Miguel, que es abogado de profesión y que fue uno de los ministros más influyentes en el primer gobierno de Evo Morales.
San Miguel reemplazará al general Freddy Bersatti, que ejerció el cargo entre principios del 2008 y fines del 2009, cuando decidió presentarse como candidato a un escaño en el Senado, que logró ganar por el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS).
"Usted está yendo en un momento difícil, en un momento complicado donde el pueblo chileno ha sufrido una catástrofe, un terremoto y usted va ser el portavoz en los primeros días de la solidaridad con las víctimas", dijo Choquehuanca.
Según el canciller, Morales ha decidido enviar a San Miguel "de manera urgente" para que se pueda coordinar las tareas de asistencia que pueda dar Bolivia a Chile en este momento.
Choquehuanca también le encomendó fortalecer la confianza mutua, las relaciones comerciales, "buscar el mejor camino para compartir inversiones, respetando las normas de cada país" y buscar la cooperación en economía, científica y tecnológica.
El ministro también aludió a los "temas pendientes con Chile" y dijo que "felizmente poco a poco a través de la confianza mutua, del diálogo" se están paso hacia sus soluciones.
Dos de esos temas son la demanda boliviana de tener otra vez la salida al mar que perdió a fines del siglo XIX en una guerra contra Chile y la controversia sobre si las aguas del Silala, en el sureste de Bolivia, son manantiales como sostiene La Paz o la naciente de un río internacional como defiende Santiago.
En su discurso, el nuevo cónsul destacó que "el gran mérito de la diplomacia internacional" de Bolivia fue incorporar oficialmente el "tema marítimo" en la agenda de discusiones.
San Miguel dijo que trabajará "incansablemente" por conseguir el objetivo estratégico de la diplomacia boliviana respecto al mar.
También expresó su solidaridad con las víctimas de la catástrofe en Chile y ratificó el compromiso de Bolivia de ayudar a ese país, como en su momento hizo la nación transandina envió apoyo para atender los desastres naturales en territorio boliviano.
San Miguel acompañó durante cuatro años al presidente Morales como ministro de Defensa, pero fue relevado el pasado 22 de enero cuando el mandatario inició su segunda gestión presidencial.
Cómo ministro de Defensa, San Miguel impulsó un inusitado acercamiento entre ambos países en el marco de la agenda de las discusiones que han sostenido los gobiernos de Morales y de Michelle Bachelet desde el año 2006.