El nuevo responsable para Latinoamérica del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Heraldo Muñoz, abogó hoy por la cooperación solidaria entre los países de la región para superar la pobreza y la desigualdad.
En una entrevista con Efe, el diplomático chileno explicó que si bien todos los países de América Latina y el Caribe necesitan la cooperación internacional para seguir creciendo, algunos al mismo tiempo pueden prestar ayuda a las naciones que atraviesan mayores dificultades.
"Hay países de ingresos medios que tienen la capacidad de no sólo ser receptores de cooperación, sino de otorgarla a los países más débiles", dijo Muñoz, quien finaliza hoy en Chile su primera visita oficial tras asumir el nuevo cargo la semana pasada.
Naciones como Brasil, Chile, Argentina, México y Colombia tienen la posibilidad de cooperar solidariamente con sus vecinos, ya sea con la entrega de recursos económicos o con la ejecución de programas para el desarrollo, explicó Muñoz, que durante los últimos siete años representó a su país ante las Naciones Unidas.
A modo de ejemplo, señaló que autoridades judiciales chilenas están ayudando a México en la reforma de su sistema penal, o que Brasil y Cuba prestan una destacada ayuda al Gobierno de Haití después del terremoto que devastó el país caribeño.
Además de este mecanismo de solidaridad regional, denominado "cooperación sur-sur", el nuevo jefe para Latinoamérica del PNUD explicó que sus principales prioridades serán la gobernabilidad democrática y la lucha contra la pobreza y la desigualdad con la meta de cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Heraldo Muñoz aseguró que en la región hay "un problema de calidad de la democracia" que se manifiesta en la debilidad de las instituciones, la corrupción, la falta de transparencia y en la apatía de buena parte de la ciudadanía en torno al sistema democrático.
Destacó el "enorme avance" de la democracia en la región, aunque precisó que la simple celebración de elecciones no es un indicador fiable de la salud democrática y todos los países latinoamericanos tienen tareas por hacer, algunos más que otros.
"Algunos países necesitan más y otros menos, pero no hay ningún país en la región que pueda decir que tiene una democracia perfecta y que no necesita cooperación", indicó.
Señaló que este es un tema en el que está especialmente interesado, debido a su trayectoria como disidente político durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y su participación en la "reconstrucción de la democracia" como cofundador del Partido por la Democracia (PPD).
Sobre la reducción de la pobreza y la desigualdad, meta incluida en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que los 192 Estados miembros de Naciones Unidas se propusieron alcanzar para 2015, Muñoz lamentó que la crisis financiera frenó en buena parte los avances conseguidos durante los últimos años.
"Muchos países han hecho avances significativos en la reducción de la pobreza, pero la desigualdad se ha reducido mucho menos", explicó.
Añadió que en el cumplimiento de los Objetivos del Milenio hay países de la región que han avanzado mucho y otros siguen "enormemente atrasados", una razón más para fomentar la cooperación regional.
En septiembre se celebrará una cumbre con todos los países de Naciones Unidas para evaluar en qué situación se encuentra el cumplimiento de los objetivos a cinco años de la meta.
"Será un momento muy importante para hacer un alto en el camino y ver cómo ayudamos a los países más atrasados", sostuvo.
Heraldo Muñoz dice que afronta con ilusión y motivación el "desafío enorme" que supone su cargo en Naciones Unidas, que lo pone al frente de las 24 oficinas del PNUD en la región, con un presupuesto anual superior a los 850 millones de dólares.
Además de representar a Chile ante la ONU, Muñoz fue también presidente de la Comisión de Consolidación de la Paz del organismo y máximo responsable de la comisión de investigación para esclarecer el asesinato de la ex primera ministra de Pakistán Benazir Bhutto.