Grupos oficialistas y opositores nicaragüenses marcharán mañana en Managua, a la misma hora por rutas diferentes que culminarán en un mismo punto, a favor y en contra de la reelección del mandatario del país, Daniel Ortega, en los comicios del 6 de noviembre próximo.
Los grupos antagónicos han convocado las marchas a partir de las 09.00 hora local (15.00 GMT), y tienen previsto terminar su recorrido en la Rotonda del Periodista, al sureste de la capital nicaragüense, según confirmaron este viernes los organizadores, que cuentan con el permiso correspondiente de la Policía Nacional.
Tamara Rocha, dirigente de la Juventud Sandinista 19 de Julio, afín al Gobierno, dijo este viernes a la televisión local que mañana celebrarán un festival por el medio ambiente, en el marco del 32 aniversario de la Revolución Popular Sandinista que derrocó con las fuerzas de las armas a la dinastía de los Somoza, que gobernó de facto Nicaragua entre 1934 y 1979.
La manifestación, con la que ratificarán su respaldo a la reelección consecutiva de Ortega, iniciará en las cercanías de la laguna de Tiscapa y concluirá en la rotonda del Periodista, precisó Rocha.
En ese mismo lugar está programado que culmine la marcha de "los encachimbados" (enojados), organizada por grupos críticos al Gobierno, para protestar contra la carestía de la vida, el alza en los precios de los combustibles y la energía, y la que consideran ilegal candidatura a la reelección presidencial de Ortega.
El portavoz de los organizadores de la marcha opositora, Marvin Parrales, del no gubernamental movimiento "Pedro Joaquín Chamorro", afirmó este viernes a periodistas que no suspenderán la protesta y que mantendrán la ruta.
"Aunque nos pongan todas las fuerzas de choque, la sociedad civil marchará", sostuvo Parrales.
La Policía Nacional otorgó el permiso a ambas manifestaciones y les ordenó expresarse de forma "ordenada, cívica y pacífica, dentro del marco del respeto al orden constitucional y a las leyes de la República".
Las autoridades policiales también prohibieron a los manifestantes portar armas, quemar llantas, realizar pintas en propiedades públicas y privadas, y atentar contra la integridad de las personas y sus bienes.
Desde las elecciones municipales de 2008, ganadas ampliamente por sandinistas y denunciadas como fraudulentas por la oposición, las calles de Nicaragua se han convertido en escenarios de disputas entre oficialismo y sus detractores.
Seguidores y opositores de Ortega han realizado protestas el mismo día, hora y sobre la misma ruta, bajo un fuerte resguardo policial, con el solo registro hasta ahora de algunos lesionados leves.
En las próximas elecciones presidenciales Ortega, que lidera todas las encuestas de intención de voto, buscará la reelección frente a una oposición fragmentada en cuatro frentes.
La oposición ha calificado de "golpe a la democracia" la candidatura de Ortega, quien logró optar por un segundo mandato consecutivo después de que magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia declararan inaplicable la norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata.
Unos 3,3 millones de nicaragüenses están habilitados para elegir el 6 de noviembre a su presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlamento Centroamericano.