El oro encadenó hoy su tercer récord histórico consecutivo al cerrar en los 1.589,3 dólares la onza en la Bolsa Mercantil de Nueva York, impulsado después de que la Reserva Federal de EE.UU. advirtiera sobre la necesidad de elevar el límite de endeudamiento del país para evitar la suspensión de pagos.
Los contratos de oro más negociados esta cuarta jornada de la semana, los de vencimiento en agosto, sumaron 3,8 dólares por onza al precio del miércoles, cuando ya habían cerrado a un máximo histórico al terminar en los 1.585,5 dólares la onza.
Ese metal precioso, que encadena ya ocho jornadas consecutivas de avances, acumula además tres días seguidos de récords históricos, ya que el martes también cerró al mayor precio nominal al que jamás había terminado en este mercado.
En esta sesión, en la que se llegaron a cerrar contrataciones por 1.594,9 dólares la onza, el metal precioso se vio impulsado gracias a su posición como valor refugio después de que el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, urgiera al Congreso a que apruebe un incremento del empréstito nacional y evite que EE.UU. incurra en una suspensión de pagos de efectos "caóticos" sobre la economía global.
Esa advertencia se produce un día después de que la agencia Moody's confirmara que ha puesto en revisión la calificación "Aaa", la máxima que otorga, de la deuda de EE.UU. para una posible degradación, como consecuencia de la posibilidad de que el Congreso no aumente la capacidad de endeudamiento del país.
El miedo que levanta entre los inversores la posibilidad de que la mayor potencia mundial entre en suspensión de pagos motivó la búsqueda de lugares seguros donde depositar sus fondos, como el oro, considerado una inversión refugio.
Por otra parte, la creciente preocupación por la crisis de deuda en la zona euro impulsó también el precio de la onza de oro al contado en el mercado de Londres, que volvió a alcanzar hoy un nuevo récord histórico al cotizar a 1.592,50 dólares.