El papa Benedicto XVI denunció hoy que en numerosas partes de Europa y África se percibe un ambiente "secularizado y muchas veces hostil" al cristiano y aseguró que el hedonismo ha contribuido a que penetre la crisis de valores en las familias y en la sociedad.
El pontífice hizo estas manifestaciones en el discurso que dirigió a un grupo de obispos de las Conferencias Episcopales de África y Europa que han participado en Roma en un simposio sobre evangelización, ante los que se refirió a la "indiferencia religiosa" existente en la sociedad actual.
Esa indiferencia, afirmó, lleva a muchas personas a vivir como si Dios no existiese y a contentarse con una religiosidad vaga, "incapaz de medirse con la verdad y la coherencia".
"Hoy, sobre todo en Europa, pero también en algunas partes de África, se siente el peso del ambiente secularizado y muchas veces hostil a la fe cristiana", destacó el papa.
Benedicto XVI agregó que otro desafío para el anuncio del Evangelio es el hedonismo, que ha contribuido a que penetre la crisis de valores en la vida diaria y en la familia.
Asimismo, dijo que la pornografía y la prostitución son muestras del "grave malestar social" existente.
Exhortó a los obispos a colocar en el centro de su labor pastoral a las familias, "ya que en la familia que custodia usos y costumbres tradicionales y ritos impregnados de fe se encuentra el terreno más adaptado para que florezcan las vocaciones religiosas".
A este respecto, el obispo de Roma añadió que la actual mentalidad consumista impide que florezcan las vocaciones.
Además, Benedicto XVI manifestó que la cultura nutrida por la fe lleva a la "verdadera humanización", mientras que las "falsas culturas conducen a la deshumanización".