El papa Benedicto XVI envió 30.000 dólares para ayudar a los damnificados que dejó la tormenta tropical "Tomás" en Costa Rica, en noviembre del año anterior, informó hoy la Cancillería.
El donativo fue remitido a la Conferencia Episcopal por medio del Nuncio Apostólico, indicó en un comunicado el embajador de Costa Rica en el Vaticano, Fernando Sánchez.
Sánchez explicó que tras una conversación directa con el papa y con el Canciller del Vaticano en noviembre pasado para exponerle los graves daños sufridos por el país, recibió "una nota verbal" de la Secretaría de Estado de la Santa Sede para informarle de la donación.
"Recibimos esta ayuda con un gesto de hondo significado, que nos indica que el Santo Padre Benedicto XVI tiene a Costa Rica muy cerca de su corazón", manifestó el canciller costarricense, René Castro.
"Más que una ayuda económica, que agradecemos profundamente, la solidaridad de Su Santidad, es una voz de aliento a todo el país, para sobreponernos de las adversidades, y en particular, para las familias de quienes perdieron seres queridos y sus bienes", añadió.
La tormenta "Tomás" dejó un saldo de 23 muertos y pérdidas millonarias en Costa Rica. Ha sido calificado como el peor desastre en décadas en el país centroamericano.