El Parlamento de El Salvador aprobó hoy en la madrugada, en su última sesión plenaria del año, una reforma fiscal promovida por el presidente Mauricio Funes, que busca aumentar la recaudación en unos 250 millones de dólares al combatir la evasión y el contrabando.
"Esto va a permitir que haya mucho menos portillos de evasión y garantizar un poco más que todos los ciudadanos y ciudadanas, sean obreros, empresarios, profesores, profesionales, clase media, empleados públicos, paguemos debidamente los impuestos que la ley nos manda", declaró la diputada Lorena Peña, del gobernante FMLN.
Peña, presidenta de la Comisión de Hacienda de la Asamblea Legislativa, se refirió así al paquete de medidas, que recibió el aval de la mayoría de diputados en una maratoniana sesión de la que se retiró la opositora Alianza Republicana Nacionalista (ARENA).
Los legisladores aprobaron las modificaciones al Código tributario, la ley de impuesto a la matrícula de bienes, la ley de impuestos a los productos del tabaco, la ley de impuesto sobre la renta y la de impuestos sobre bebidas gaseosas, energizantes, isotónicas y jugos y alcohólicas.
La reforma, que la oposición calificó de "paquetazo" y fue blanco de críticas de algunos sectores empresariales, eleva el gravamen a los cigarrillos a 45 centavos de dólar por cajetilla y establece un impuesto del cinco por ciento a los jugos, néctares y refrescos.
Asimismo, las personas naturales con ingresos anuales superiores a los 76.020 dólares deberán presentar declaración patrimonial, a la vez que quienes vendan inmuebles por un monto superior a los 200.000 dólares pagarán un 10 por ciento de impuesto.
Se gravará la primera matrícula de los vehículos en un porcentaje que puede oscilar entre uno y el seis por ciento, mientras que los impuestos para el caso de yates y otras embarcaciones, así como de aeronaves dependerán del uso que se les dará.
Las propuestas consiguieron el respaldo del Partido Demócrata Cristiano, Partido de Conciliación Nacional, Cambio Democrático (CD), movimiento Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA) y del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
Estas modificaciones se suman a las aprobadas por la Asamblea Legislativa la madrugada del sábado, cuando modificaron la Ley de Impuesto a la transferencia de bienes inmuebles y a la prestación de servicios (IVA), a la Ley del Fondo Solidario para la Salud y a la ley especial de combustibles, entre otras.
El gravamen de los combustibles, que ya pagan otros impuestos, dependerá de los precios internacionales y no se aplicará cuando supere los 70 dólares el barril.
Quedaron pendientes de aprobación las modificaciones al Código penal y a la ley contra el lavado de dinero y activos.
Funes había pedido que se aprobara la reforma antes de finalizar el año, a fin de que entre en vigor en enero de 2010, cuando el país prevé, según proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), un crecimiento económico de 0,5 por ciento.
El Parlamento aprobó a comienzos de noviembre el presupuesto para 2010 por un monto aproximado de 3.654 millones de dólares.
Después de las lluvias del mes pasado, que causaron al menos 199 muertos y cuantiosos daños, el Legislativo avaló la reorientación de 150 millones de dólares de préstamos extranjeros para atender la tragedia y la emisión de bonos por otros 300 millones para el presupuesto extraordinario social.