El Partido Colorado de Paraguay, la mayor fuerza opositora del país, recomendó hoy en su convención apoyar un eventual juicio político contra el presidente Fernando Lugo, quien con su victoria en los comicios de 2008 puso fin a 61 años de poder de los "colorados".
Esa determinación fue aprobada durante la primera convención de la Asociación Nacional Republicana (ANR), nombre oficial del Partido Colorado, luego de la derrota en las elecciones generales del 20 de abril del año pasado, en las que Lugo se impuso al frente de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC, de centroizquierda).
La postura fue legitimada a través de un pronunciamiento de los convencionales dirigido a la Junta de Gobierno (Directorio de la ANR), a la que autorizan a recomendar a sus legisladores, que pese a la derrota retuvieron la mayoría en ambas cámaras del Congreso, el apoyo de un posible enjuiciamiento contra el jefe de Estado.
Los delegados, que calificaron a la administración de Lugo como un "proyecto de inocultable tendencia autoritaria", también exhortaron a todos los "colorados" a mantenerse en "alerta cívica, para defender, por medios lícitos y pacíficos, la Justicia, la libertad y el Estado de Derecho".
Lugo expresó en una entrevista concedida a Efe el 25 de noviembre pasado que no se preocupará por un eventual enjuiciamiento mientras no exista "un motivo racional para justificar" ese procedimiento y consideró que la ciudadanía "no va a aceptar tan fácilmente" un proceso que desemboque en ese mecanismo político.
Desde hace semanas se repiten las amenazas públicas de someter a un juicio al presidente por presunto mal desempeño en sus funciones, tanto por parte de parlamentarios de la oposición, como del Partido Radical Liberal Auténtico (PRLA), principal sustento del Gobierno en el Congreso y de la coalición que llevó al ex prelado al poder.
Un eventual pedido de juicio político debe ser analizado en la Cámara de Diputados para su aprobación o rechazo. En el caso de que prospere en esa instancia será derivado al Senado, que oficia de juez en este tipo de procesos, según la legislación.
En la convención de este sábado, que reunió a más de 800 delegados "colorados" en la sede de la ANR, también se aprobó la designación de nuevos miembros de sus tribunales Electoral y de Conducta para la renovación de autoridades partidarias.
Entretanto, rechazaron la autorización para que la Junta de Gobierno decida sobre eventuales alianzas con otras agrupaciones políticas con vistas a las elecciones municipales de 2010.
El inicio de la convención estuvo marcado por los incidentes protagonizados por varios convencionales que se oponían a la presencia en el lugar de la presidenta interina del PLRA, Amanda Núñez, quien, tras la mediación de la titular del Partido Colorado, Lilian Samaniego, emitió un discurso ante los presentes.
La presidenta del PLRA expresó ante periodistas que planteó a los "colorados" la posibilidad de conformar una mesa de diálogo con varias agrupaciones, proyecto que, según Núñez, no prosperará si solo se insiste en el pedido de un juicio político contra Lugo.
La apertura también estuvo marcada por los abucheos que recibió durante su discurso el ex presidente Nicanor Duarte, a quien Lugo sucedió en el poder y que debió suspender su alocución ante los gritos en su contra de "traidor e "hipócrita".
Además, se registró el decomiso por parte de la Policía de una pistola que se encontraba en poder del convencional Ramón Cañete, quien alegó que ingresó con su arma al recinto partidario por temor a que la misma fuera robada de su vehículo.
Tras la crisis acrecentada en la ANR después de la derrota electoral de 2008, Duarte y su ex vicepresidente, Luis Castiglioni, líderes de las dos facciones principales y antagónicas dentro de la agrupación, habían anunciado en octubre pasado una serie de diálogos para tratar de superar esa situación.
La ANR fue fundada el 11 de septiembre de 1887 por el general Bernardino Caballero, uno de los líderes junto al mariscal Francisco Solano López de la guerra de la Triple Alianza (1865-1870), librada por Paraguay contra Argentina, Brasil y Uruguay.
La mayor parte del tiempo que el Partido Colorado se mantuvo en el poder corresponde al régimen dictatorial del general Alfredo Stroessner, que gobernó el país desde 1954 hasta su derrocamiento, en 1989.