El Partido Republicano de EE.UU., que comenzó su declive en años recientes, sigue perdiendo terreno entre casi todos los grupos demográficos del país y, desde 2001, sólo mantiene un apoyo sólido entre los más conservadores, según el análisis de una encuesta divulgado hoy.
El informe, realizado por Gallup con base en sondeos telefónicos entre 7.139 adultos entre enero y abril pasados, indicó que 53% de los estadounidenses mayores de 18 años se identifica con el Partido Demócrata y 39% con el Republicano.
Eso representa un cambio sustancial frente a 2001, cuando el terreno estaba más parejo para ambos partidos.
Según el análisis, los nuevos datos indican un pérdida de cinco puntos para los republicanos y una ganancia de ocho puntos para los demócratas entre 2001, cuando llegó al poder George W. Bush, y 2009.
Tal como han demostrado encuestas anteriores, la tendencia del electorado a distanciarse de los republicanos se registra en casi todos los grupos demográficos analizados, aunque el cambio ha sido sustancial entre los graduados universitarios, con una pérdida de diez puntos.
En el grupo de los jóvenes entre 18 y 29 años de edad, la pérdida ha sido de nueve puntos.
Este cambio "podría reflejar en parte el atractivo de Barack Obama entre los votantes con (alto nivel de) educación, que fueron un componente clave" de las coaliciones que lo apoyaron en las primarias y en las elecciones generales de noviembre de 2008, afirma Gallup.
La pérdida de apoyo hacia los republicanos ha sido mayor entre los grupos que, para comenzar, no los respaldaban firmemente. En ese segmento caben, por ejemplo, los votantes que se identifican como "liberales" y "moderados", los de bajos ingresos y los jóvenes.
Así, un factor clave que explica la erosión del respaldo a los republicanos es que el Partido Demócrata ha logrado consolidarse entre aquellos grupos que ya tenían una tendencia hacia ese partido.
La buena noticia para el Partido Republicano es que, según Gallup, ha evitado "pérdidas significativas" entre sus partidarios "más leales", entre éstos "los que van a la iglesia con frecuencia" y los votantes que se autodescriben como "conservadores".
En los últimos ocho años, los republicanos tampoco han cedido terreno entre los grupos étnicos que de por sí no los apoyaban significativamente, como los negros y los hispanos.
La empresa Gallup señaló que la mayor parte de la pérdida de apoyo hacia los republicanos comenzó a partir de 2005, después del huracán "Katrina" y la postulación por Bush de la abogada Harriet Miers al Tribunal Supremo, quien eventualmente retiró su candidatura por la objeción de los propios conservadores.
Según Gallup, la pobre respuesta a "Katrina" y el fallido nombramiento de Miers "crearon graves problemas de relaciones públicas" para Bush, en unos momentos en que ya había descontento por la evolución de la guerra en Irak.
Para finales de 2008, el Partido Republicano "se encontraba en la peor posición (política) contra los demócratas en casi dos décadas", indicó la compañía.
Según analistas, a raíz de las derrotas electorales en los últimos años y de cara a los comicios legislativos de 2010 y los generales de 2012, el Partido Republicano tiene que encontrar la fórmula de redefinirse para cambiar las tendencias actuales, o arriesgar su continua marginación.