El presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, afirmó hoy que su país atraviesa "un periodo delicado" tanto en el ámbito interior como de política exterior, lo que, dijo, obliga a actuar con "sabiduría y serenidad".
En un discurso en Arzew (oeste de Argelia) con ocasión del 39 aniversario de la nacionalización de los hidrocarburos, Buteflika manifestó que ese "periodo delicado" también lo es "de construcción, de renovación, en una coyuntura internacional caracterizada por los cambios políticos, las tensiones de seguridad, las crisis económicas y las intervenciones extranjeras."
Argelia, donde, al menos por el momento, la llamada "primavera árabe" ha pasado con mucha menos intensidad que en sus vecinos Túnez y Libia, celebrará el próximo 10 de mayo elecciones legislativas,que Buteflika ha calificado como "capitales" para el futuro del país.
"Las próximas elecciones revisten una importancia capital porque se inscriben en el conjunto del proceso de reformas políticas que constituyen un punto de apoyo firme para emprender los grandes programas de desarrollo comprometidos", manifestó Buteflika en su alocución.
A juicio del presidente argelino, el parlamento que salga de esos comicios será "más representativo, más diverso, más cualificado y -sobre todo- más implicado en su misión legislativa de adaptación y desarrollo del dispositivo legislativo del país, en particular lo que se refiere al proceso de reforma constitucional."
Ante el temor a que se registre una masiva abstención en los comicios, Buteflika hizo un llamamiento a sus conciudadanos, en particular a los jóvenes, para que se movilicen y participen.