El jefe de Estado de Ecuador, Rafael Correa, dijo respetar la decisión del canciller, Fánder Falconí, de renunciar a su cargo tras unas críticas relacionadas con el proyecto ambientalista Yasuní-ITT, informó hoy la Presidencia.
Falconí, que ha sido uno de los mayores impulsores del proyecto, dimitió ayer, un día después de que lo hiciera uno de los integrantes de la Comisión gubernamental creada para negociar la iniciativa, Roque Sevilla, que tampoco aceptó las críticas de Correa.
El gobernante aseguró que Falconí fue uno de los puntales del proceso político de la Revolución Ciudadana, pero dijo respetar su decisión de dimitir al cargo de ministro de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración, indica la Presidencia en su portal.
"Parece que se resintió por mis declaraciones en el 'Enlace Ciudadano' del sábado pasado cuando hablé sobre Yasuní-ITT, pidiendo que no se firme ningún acuerdo porque nos quieren imponer condiciones vergonzosas al proyecto de no explotar petróleo", indicó el presidente.
Lo "más fácil" para el país, según Correa, es explotar el yacimiento que allí se encuentra.
"Nosotros somos consecuentes en la lucha contra el calentamiento global y por eso propusimos dejar el petróleo bajo tierra, sacrificando 100.000 millones de dólares, con la condición a que nos ayudaran por lo menos con la mitad y vienen estos supuestos donantes a exigirnos que hagamos un fideicomiso manejado por el PNUD", comentó Correa.
"Ellos nos aprueban el proyecto y nos dan los cheques. Nosotros no nos vamos a someter a nadie", recalcó al informar sobre las condiciones.
Correa, que no ha descartado seguir en la negociación de la iniciativa Yasuní-ITT, aseguró el pasado sábado que fue él quien dio la orden para que no se firmase la constitución de un fideicomiso internacional, durante la Cumbre de Copenhague, al considerar que las condiciones eran "vergonzosas" para su país.
"Estamos hartos de que nos traten como colonia, de que nos traten como inferiores", dijo Correa al rechazar que los países contribuyentes hayan propuesto tener la mayoría en el fideicomiso y la posibilidad de calificar los proyectos ambientales que integran la iniciativa.
"Si es así, quédense con su plata (dinero) y en junio empezamos a explotar el ITT. Aquí no vamos a claudicar en nuestra soberanía. Entiendan que los que más sacrificio estamos haciendo somos los ciudadanos de Ecuador, en cualquier parte del mundo hubieran explotado el petróleo", recalcó Correa.
El ministro de Defensa, Javier Ponce, se lamentó hoy de la dimisión de Falconí.
"Fánder estaba haciendo un trabajo muy importante, estaba orientando la política internacional de manera muy sólida y es una pérdida, evidentemente que es una pérdida", señaló en el Canal Uno.
La Iniciativa Yasuní-ITT (Ishpingo-Tambococha-Tiputini) es un ambicioso proyecto ambiental que supone dejar de explotar un gran yacimiento petrolífero ubicado en una zona de alta concentración de biodiversidad en la Amazonía, a cambio de una compensación de la comunidad internacional.