El presidente de Haití, Michel Martelly, llamó a "olvidar" el conflicto entre los poderes ejecutivo y legislativo que afecta al país desde hace casi un mes, cuando el diputado Arnel Belizaire fue arrestado a pesar de su inmunidad parlamentaria.
En un discurso emitido anoche y cuyo contenido fue distribuido hoy a los medios de comunicación, el presidente declaró que "llegó el momento de olvidar lo que pasó".
El arresto de Belizaire, del partido "Veye Yo" y miembro del grupo de 58 diputados que apoyó a Garry Conille como primer ministro propuesto por Martelly, se produjo el 27 de octubre por orden del fiscal interino de la capital haitiana, Félix Léger.
El diputado, liberado al día siguiente, había escapado supuestamente en febrero de 2004 de la cárcel, donde permanecía bajo acusaciones de posesión ilegal de armas de fuego y robo de vehículo, aunque él y su abogado, Camille Leblanc, han explicado en varias ocasiones que cumplió la condena por tenencia ilícita de armas y que los otros cargos fueron archivados.
Sectores políticos y organizaciones sociales expresaron su preocupación en relación con este caso por lo que consideran una desviación "dictatorial" del poder del presidente del país, Michel Martelly, al que algunos políticos acusaron de estar detrás del arresto.
El presidente, en su discurso, saludó la conclusión de una sesión celebrada en el Senado el martes que anuló la interpelación del secretario de Estado para Asuntos Exteriores, Michel Brunache, investigado por este caso.
La asamblea del Senado rechazó también una demanda de interpelación al ministro de Interior, Thierry Mayard Paul, implicado en el arresto del diputado, según una comisión especial de la cámara que investigó el caso.
Martelly aplaudió también la renuncia del ministro de Justicia, Josué Pierre-Louis, quien abandonó el cargo y evitó así, poco antes de que comenzara, su interpelación por el Senado.
Según Martelly, "el ejecutivo, el legislativo y el judicial, son los tres poderes del Estado que deben hacer funcionar al país correctamente".
Estos poderes "no pueden enfrentarse" agregó, al tiempo que invitó a que se "pongan de acuerdo" sobre los grandes temas para llegar al desarrollo de Haití.