El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, se incorporó a la XVIII Cumbre Iberoamericana una vez comenzada la primera sesión plenaria de los jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, España y Portugal.
Ortega fue el último mandatario que se sumó a la reunión tras llegar hoy a San Salvador, donde un día antes fue inaugurada la cumbre anual iberoamericana.
El presidente de Nicaragua, que en la anterior cumbre celebrada en Santiago de Chile cobró protagonismo en la última jornada con fuertes críticas a la diplomacia y a las empresas españolas en su país en presencia del rey Juan Carlos y del jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, está acompañado en la mesa de los mandatarios por su esposa, Rosario Murillo.
La XVIII Cumbre Iberoamericana tiene como tema central "Juventud y Desarrollo", con una serie de medidas de apoyo a los millones de jóvenes desfavorecidos de América Latina, pero la crisis financiera mundial lo ha desplazado del primer plano.
Los mandatarios iberoamericanos tratarán en un encuentro privado esta tarde la crisis y una línea de actuación conjunta para afrontarla, que contempla la posibilidad de pedir la convocatoria de una cumbre mundial de Jefes de Estado, en el marco de la ONU.