El presidente peruano, Alan García, ordenó hoy que se refuerce la seguridad ciudadana al disponer que unos 2.000 agentes de la policía que protegen autoridades o realizan trabajo de oficina vuelvan a las calles para combatir "al máximo" la delincuencia y la criminalidad.
"Lo que necesitamos es seguridad ciudadana y no seguridad del Estado, el pueblo quiere más tranquilidad", afirmó García en la localidad de Cutervo, en la región norteña de Cajamarca, según un comunicado de prensa de la Presidencia peruana.
"Lo primero que tiene que hacer un jefe policial es devolver toda la policía a la calle, toda, completa, para cuidar y defender al pueblo peruano que, como está creciendo y va mejorando, siente inseguridad porque siempre hay al costado algún facineroso que quiere aprovecharse de él", manifestó García al inaugurar una obra de electrificación.
El anuncio de García coincide con un debate en torno a la instauración de la pena de muerte, reabierto después de que el domingo pasado una niña de 3 años quedase cuadrapléjica al ser herida por bala durante un asalto.
A esto se suma el asesinato de un fiscal en Acobamba (sur), con posible implicación de narcotraficantes, y al de un alcalde de la región Junín (centro), supuestamente cometido por un rival político, por citar solo los más mediáticos.
En ese contexto, el presidente García cuestionó que la Dirección de Seguridad de Estado, que resguarda a ministros, parlamentarios y otras autoridades, cuente con cuatro mil policías, por lo que -según dijo- ordenó al jefe de la Policía que ese departamento se quede "con dos mil porque los funcionarios se cuidan bien".
Asimismo, el jefe de Estado peruano indicó que los agentes policiales que cuidan cárceles y realizan labores de oficina vuelvan a las calles.
"Si han estado 5 años aprendiendo el uso de armas, el uso de los reactivos para investigar los crímenes, ¿qué hacen sentados escribiendo a máquina?; entonces, que los policías, que son más de dos mil, vuelvan a las calles a defender al ciudadano, vuelvan a las calles a espantar a los bandidos", aseveró.
En Perú -donde se cometen diariamente 442 delitos, de los cuales 168 son robos y 8 son homicidios- ha proliferado en los últimos años el fenómeno de los "marcas", delincuentes organizados que asaltan a personas que salen de los bancos, además de asesinatos por supuestos sicarios del narcotráfico.