El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, lamentó hoy la muerte del ex gobernante argentino Raúl Alfonsín, a quien catalogó como un "un líder latinoamericano" y un "amigo y hermano" y "aliado" de la revolución sandinista.
Alfonsín "fue amigo y hermano de los nicaragüenses, y aliado del Gobierno revolucionario en la denuncia de la agresión norteamericana, y en el reclamo del derecho de Nicaragua a la soberanía y al ejercicio independiente de la democracia", señaló el gobernante en un comunicado.
El ex presidente argentino (1983-1989) falleció ayer a los 82 años como consecuencia de un cáncer de pulmón y Ortega aseguró que para él fue "un líder latinoamericano consecuente con el ideal de justicia".
Ortega recordó que Nicaragua contó con el "firme apoyo y la solidaridad" de Alfonsín en los años 80, durante el primer Gobierno sandinista, que él encabezó, cuando su país l"uchaba contra la injerencia política y armada del Gobierno de Estados Unidos".
"Al comentar su fallecimiento, lo hacemos con sentimientos de pesar, cariño y reconocimiento ante un hermano fiel, un amigo consistente, y sobre todo ante un líder latinoamericano consecuente con el ideal de justicia", destacó.
El mandatario nicaragüense indicó que Alfonsín "estará siempre vivo en la memoria y en el corazón de los nicaragüenses, que trabajamos día a día por la unidad de nuestros pueblos latinoamericanos y caribeños, para construir, en complementariedad, un mundo con esperanza y justicia".
En la nota, difundida por la Secretaría de Comunicación y Ciudadanía que dirige la primera dama nicaragüense, Rosario Murillo, Ortega expresa su "profundo" pesar por la muerte de Alfonsín en nombre del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).