El presidente ruso, Dmitri Medvédev, manifestó hoy su confianza en que el conflicto sirio se resuelva sin injerencias externas, con diálogo nacional entre autoridades y oposición.
El mandatario ruso aprovechó la ceremonia de presentación de las cartas credenciales del nuevo embajador de Damasco en Moscú, el exgeneral Riad Haddad, para referirse al conflicto que afecta a Siria.
"Lo más importante es que los sirios puedan estabilizar la situación por sus propios medios, sin ninguna injerencia exterior, parar la violencia y encarrilar un diálogo nacional efectivo", dijo Medvédev.
El presidente ruso agregó que las relaciones ruso-sirias se caracterizan por la amistad y empatía mutua.
"Precisamente eso (amistad y empatía), además de nuestra determinación para no permitir que se erosionen los fundamentos del derecho internacional y los principios de las relaciones interestatales, marca nuestra postura acerca de aquellas difíciles pruebas que han recaído sobre Siria", apuntó.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, desplazado a la reunión ministerial de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), que se celebra estos días en Vilna (Lituania), criticó hoy el ultimátum que ha dado la Liga Árabe a Damasco con la exigencia de parar la violencia.
"La violencia debe parar de ambas partes", subrayó Lavrov en alusión a que la exigencia de la Liga está dirigida únicamente al gobierno sirio y no a la oposición.
"Estamos en contra de que la iniciativa de la Liga Árabe se convierta en ultimátum", recalcó el titular de la cancillería rusa.