El antiguo líder de los serbios de Croacia Goran Hadzic, el último prófugo de la justicia internacional por crímenes de guerra en los Balcanes, ha sido capturado hoy en Serbia, confirmó el presidente serbio, Boris Tadic.
Tadic declaró en una rueda de prensa que el acusado ha sido arrestado sobre las 8.20 horas (6.20 GMT) en la zona Fruska Gora, un monte situado unos 80 kilómetros al norte de Belgrado, pero no precisó detalles sobre la operación.
Hadzic fue capturado por miembros de la Agencia de Información y Seguridad (BIA), los servicios secretos serbios.
Algunos medios informaron de que Hadzic fue arrestado en Fruska Gora, supuestamente en un bosque donde tenía que reunirse con un "contacto" que tenía que entregarle dinero necesario para que pudiera seguir escondiéndose de la Justicia.
Esos medios aseguran que en el momento de arresto, Hadzic se escondía bajo una identidad falsa, y que no tenía la barba por la que era conocido antes de que desapareciera, en 2004, en circunstancias no esclarecidas.
El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) hizo pública la acusación contra Hadzic en 2004 y le imputó crímenes de guerra y contra la Humanidad durante la guerra croata (1991-1995).
"Hemos pasado una página difícil y oscura de nuestra historia y hemos cumplido el compromiso con La Haya. Es importante que en Serbia se cumplen las cosas", afirmó Tadic.
"Serbia ha concluido los capítulos más difíciles en la cooperación con el TPIY", agregó, para reafirmar que su país proseguirá con el cumplimiento de sus compromisos internacionales.
Hadzic era el último acusado del TPIY que seguía en libertad tras el arresto, en mayo pasado, del excomandante militar serbobosnio Ratko Mladic.
La captura de ambos acusados era una de las condiciones de la Unión Europea (UE) para el acercamiento de Serbia al club comunitario, y que Belgrado espera concretar con su aceptación como candidato a la adhesión este año.
El presidente insistió en que la captura de Hadzic fue "una obligación legal y moral" de Serbia, y se mostró "orgulloso" del trabajo de los servicios encargados de la búsqueda y captura de los acusados de crímenes de guerra.
Declaró que Serbia ha cooperado con el TPIY en los últimos años "sincera y plenamente" para cumplir las exigencias internacionales.
"Es nuestra obligación moral, que hemos cumplido por los ciudadanos de Serbia, por las víctimas entre otros pueblos, por la reconciliación y el establecimiento de la credibilidad de todas las sociedades del sureste de Europa y los Balcanes occidentales", recalcó Tadic.
Tadic recordó que desde 2008, las autoridades serbias capturaron y extraditaron, además de Hadzic y Mladic, también a Radovan Karadzic, el exlíder político de los serbios de Bosnia, otro acusado que encabezaba la lista de prófugos del TPIY.
Recalcó asimismo que las autoridades serbias que la detención abre el camino a una "reconciliación sustancial y el establecimiento de relaciones normales en el ámbito de la antigua Yugoslavia, sin lo cual no hay futuro para las futuras generaciones" en la región.
Los medios informaron de que Hadzic ha sido trasladado al departamento especial de crímenes de guerra del Tribunal de Belgrado, donde según las normas serbias debería ser interrogado.
La extradición al TPIY, de acuerdo con la ley, podría producirse en un plazo aproximado de una semana, aunque en este momento no se puede precisar una fecha exacta.
Hadzic, el último objetivo del Tribunal de La Haya
Hadzic, nacido en 1958, fue antes de la desintegración de la antigua Yugoslavia un almacenista, activo en la política desde su juventud como miembro de la Liga de los Comunistas.
A comienzos de la década de 1990, cuando empezó la desintegración de la federación yugoslava, militó en las filas de los partidos nacionalistas serbios que se formaron en aquel entonces y pronto ganó protagonismo como uno de los líderes serbios en Croacia.
Hadzic fue el presidente durante 1992 y 1993 de la autoproclamada República serbia de Krajina, que ocupó cerca de un tercio del territorio de Croacia durante la guerra (1991-1995) en ese país, donde se cometieron crímenes contra la humanidad.
En julio del 2004, el TPIY hizo pública la acusación contra Hadzic, al que considera responsable de crímenes de guerra y contra la humanidad por la expulsión de la población croata y no serbia de Krajina, así como de asesinatos, persecuciones, torturas y tratamiento inhumano de 1991 a 1993.
Después de la guerra vivió en Serbia hasta que se hizo público que era buscado por la Justicia internacional.
La Fiscalía del TPIY denunció que Hadzic pasó a la clandestinidad en 2004, "justo horas después de que las autoridades de Belgrado hubieran recibido una solicitud de su arresto" de la Corte con sede en La Haya.
En las últimas fechas las autoridades serbias intensificaron su búsqueda, lo que llevó a su familia a expresar su frustración y ansiedad.
Una hermana de Hadzic aseguró recientemente haber perdido su empleo por ser familiar del presunto criminal de guerra, mientras que uno de sus hijos dijo no poder dormir ante el temor a que las unidades especiales de la policía irrumpieran en su vivienda.
De las 161 personas inculpadas por el TPIY desde su creación en 1993, Hadzic era el único que seguía en libertad tras la captura del exlíder militar de los serbios de Bosnia, Ratko Mladic, en mayo pasado.