La presidenta argentina, Cristina Fernández, dijo hoy que la permanencia del Reino Unido en el Consejo de Seguridad de la ONU traba la reanudación de las negociaciones por la soberanía de las Malvinas, cuando se cumplen 28 años de la guerra entre los dos países por el dominio de las islas.
"Por el solo hecho de tener un sillón en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, no respeta precisamente las resoluciones de las Naciones Unidas", que exhortan a reanudar las negociaciones entre ambos países, sostuvo la mandataria durante un acto en la provincia de Tierra del Fuego, en el extremo sur del país.
"Este doble estándar del derecho internacional tiene que ser revisado. Por que sino tal vez les será aplicado en otros ámbitos, en otros lugares y en situaciones más graves y conflictivas", reclamó Fernández en el acto por el aniversario de la guerra que en 1982 enfrentó a Argentina y el Reino Unido.
En 1965, el Comité de Descolonizacion de la ONU firmó una primera resolución instando a las partes a sentarse en una mesa de negociación, pero el Reino Unido se ha negado desde entonces a abrir una discusión en torno a la soberanía del archipiélago, reclamada por Argentina.
"No puede ser que se le reclame a otros países mas débiles por cuestiones estratégicas de los países más desarrollados el cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas y, sin embargo, que uno de ellos pueda violarla sistemáticamente desde 1965 a la fecha", enfatizó la jefa de Estado en el acto, al que asistieron ex combatientes y familiares de caídos en la guerra.
Fernández insistió en que su Gobierno mantendrá los reclamos de soberanía "en todos los frentes" por vía pacífica, para recuperar el dominio de las islas, en manos británicas desde 1833.
También llamó a "universalizar la cuestión de Malvinas para saber que no es una cuestión caprichosa de un país, sino que es también una visión de toda una sociedad acerca del mundo en el que quiere vivir".
La mandataria también agradeció "la solidaridad" de los países latinoamericanos en este reclamo y sostuvo que "las grandes potencias han comenzado a interesarse en ser mediadores para que se cumplan las resoluciones internacionales".
La relación entre Argentina y el Reino Unido se tensó en los últimos tiempos, tras el inicio de actividades de exploración petrolera de empresas de capital británico en las Malvinas.
Argentina ha presentado sus quejas ante la ONU e incluso pidió a la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, que aliente un diálogo entre los dos países en conflicto para discutir la soberanía de las islas situadas en el Atlántico sur.
El Gobierno argentino considera que esas operaciones petroleras violan su soberanía sobre el archipiélago y sus aguas circundantes, y ha impuesto restricciones a los barcos que parten de tierra firme hacia ese sitio.
Ayer, el Gobierno difundió un aviso televisivo en el que se crea un futuro imaginario en el que Argentina recupera la soberanía de las islas.
Una encuesta de la consultora Poliarquía divulgada esta semana indica que un 52 por ciento de la población argentina sigue con mucho o bastante interés las noticias sobre Malvinas, mientras que 3 de cada 5 habitantes del país manifiestan su voluntad de insistir diplomáticamente con el reclamo.
"No es por parte del Reino Unido un ejercicio de soberanía (sobre las islas) sino de colonialismo, uno de los últimos en el siglo 21 en un país que supo tener una historia imperial y colonial a lo largo de centurias", manifestó Fernández.
Los actos en conmemoración de los 28 años de la Guerra de Malvinas se repitieron este viernes por todo el país, con vigilias de ex combatientes, muestras artísticas y musicales, entre otras actividades.
Además, un grupo de manifestantes marchará hoy a la embajada británica en Buenos Aires en rechazo a la decisión del Reino Unido de realizar exploraciones petroleras en las Malvinas.
En la guerra de 1982, que terminó con la derrota de Argentina, murieron 255 británicos, tres isleños y 649 argentinos.