Romney convierte a Europa en el chivo expiatorio en la campaña de las primarias
El modelo europeo y el estado de bienestar se han convertido en el chivo expiatorio contra el que el principal aspirante republicano en las presidenciales de EE.UU., Mitt Romney, arremete en sus discursos para ganar las simpatías de los votantes.
El martes, tras su triunfo contundente en las primarias de Nuevo Hampshire, el precandidato apuntó cuál será uno de sus mensajes de campaña al arremeter contra el socio transatlántico y sus ventajas sociales y -sobre todo- acusar al presidente estadounidense, Barack Obama, de tomar ese modelo demasiado como ejemplo.
En su discurso de victoria, y como ya había comenzado a apuntar tras su triunfo "in extremis" una semana antes en los "caucus" de Iowa, Romney apeló a los temores de los votantes más conservadores, recelosos de cualquier intervención que el Gobierno pueda tener en lo social, y ensalzó la pureza de los valores estadounidenses frente a cualquier otro modelo a seguir.
Obama, a su juicio, "se inspira en las capitales de Europa" mientras que "nosotros nos fijamos en las ciudades y pequeños pueblos de América", declaró.
A modo de advertencia, señaló que Obama "quiere convertir a EE.UU. en una sociedad de derecho al estilo europeo", pero "queremos asegurarnos de que seguimos siendo un país libre y próspero de oportunidades".
Según dejó implícito el exgobernador de Massachusetts, el modelo social clásico europeo, que garantiza por ejemplo atención médica para todos sus ciudadanos, puede poner en peligro el sistema de libertades estadounidenses en el que, según los republicanos, cuanto menos se meta el Gobierno, mejor.
En un debate previo a esta cita electoral, el pasado fin de semana, el precandidato republicano ya había acusado a Obama de llevar al país al declive al tratar de encaminarlo al "estado de bienestar europeo".
Los conservadores no perdonan a Obama la reforma del sistema sanitario, para poder dar cobertura a 32 millones de estadounidenses, y que se han comprometido a eliminar, de llegar a la Casa Blanca.
Asociar a Obama con una Europa inmersa en su crisis de la deuda y subrayando el estereotipo de que los beneficios sociales de esos países acaban siendo una carga económica puede dar ventaja a Romney entre las bases republicanas, pero según los expertos este discurso no le servirá mucho tiempo.
"No sé si esto va a funcionar después de las primarias", dijo a Efe el profesor Steffen Schmidt, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Estatal de Iowa.
"La mayoría de los políticos que usan este discurso hacen demagogia. Es un tema para la base del partido, que es una base muy pequeña incluso dentro de los votantes. Después hay que tener buena relación con los países de Europa y eso se olvida", aseguró.
Cargar contra Europa es un "lema nacionalista" que sirve para movilizar a las bases, explica.
"El no ser como los europeos, no tener Gobiernos tan grandes con programas de beneficios sociales y programas de salud", es un mensaje que cala entre "los estadounidenses individualistas que viven en pequeñas ciudades, que tienen su pistola y su religión y no dependen del Gobierno", dijo.
Según Schmidt, para un grupo de la población Europa es un concepto difuso, "no lo entienden y piensan que sus ciudadanos marchan a la música que les dicta el Gobierno, que no hay libertad personal".
El experto vinculó ese temor con los orígenes de la historia de EE.UU., un país "de pequeños agricultores que se fueron hacia el Oeste a cultivar sus fincas y sus haciendas, y de ahí surge un individualismo mucho mayor que en Europa".
Por otra parte, señaló que no se diferencia el socialismo europeo del que abanderan otros países como Cuba.
Al atribuir a Obama la etiqueta de "socialista", el mensaje que capta el electorado es que el presidente quiere que en EE.UU. -un país en el que el trabajo y esfuerzo personal es muy valorado- los ciudadanos reciban todo del Gobierno.
Habrá que ver, en caso de que Romney gane las elecciones, con qué tono se dirigirá a sus pares europeos.