El Gobierno de El Salvador descartó hoy decretar una alerta roja por la gripe A, pero ordenó la suspensión de las clases en todo el país para evitar el avance de la enfermedad, que ya ha causado seis víctimas mortales.
La ministra salvadoreña de Salud, María Isabel Rodríguez, dijo en una rueda de prensa que en este momento la alerta roja "no es necesaria" y consideró que esa medida podría "crear alarma en la población".
"Si la población atiende las medidas (...) consideramos que estamos en condiciones" de afrontar la crisis generada por la pandemia, dijo la ministra.
El martes de la semana pasada, las autoridades iniciaron una semana de evaluación para ver la conveniencia de aumentar el nivel de alerta de amarilla a roja.
El Salvador se mantiene bajo alerta amarilla desde el 26 de junio, día en que se ordenó el cierre durante 12 días de los centros escolares ubicados en los departamentos de San Salvador y La Libertad (centro), que han sido los más afectados.
Rodríguez explicó que en lugar de la alerta roja han ordenado nuevamente la suspensión de clases en todo el país durante 14 días, entre el 27 de julio y el 9 de agosto.
Por su parte, el viceministro de Salud, Eduardo Espinoza, explicó que esta medida afectará también a las universidades de todo el país pero únicamente por siete días.
Las autoridades también descartaron que pretendan suspender las fiestas en honor al Divino Salvador del Mundo, patrono de la capital, que se celebrarán durante la primera semana de agosto.
Espinoza afirmó que decretar la alerta roja "supondría paralizar todo el país" y que, aparte de los efectos negativos que esto causaría, también sería "inefectiva" para detener la pandemia.
El viceministro consideró que la suspensión de clases ayudará a disminuir la propagación del virus, ya que los niños "son el actor más dinámico de la transmisión de la enfermedad".
En El Salvador se han registrado seis muertes y 469 contagios del virus AH1N1, según las cifras oficiales.