El Salvador está preparado para la canonización del asesinado arzobispo Óscar Arnulfo Romero, dijo hoy el obispo auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez, quien señaló que el jerarca fue un mártir.
"El país está preparado ya, porque una de las razones por las cuales esto se ha ido retardando era que estaba el país como muy polarizado", declaró Rosa Chávez en una entrevista en el canal 33 de la televisión local, y aseguró que monseñor Romero es "el primer santo por internet", debido a la gran difusión de su historia.
Recordó una visita que el prelado hizo a una escuela y en la que dijo que para muchos era un monstruo, el culpable de todos los males del país, mientras para otros "el pastor que camina con su pueblo".
"El que el proceso vaya lento ha servido para ir preparando al pueblo a esta gran noticia", opinó.
A juicio del jerarca católico, el caso de monseñor Romero está prácticamente listo, ya que se ha demostrado que es mártir y que su predicación era la que la Iglesia enseñaba.
"Falta ver cuándo es el momento oportuno. Y nos pueden dar la sorpresa en cualquier momento, porque a nivel de investigaciones están concluidas", sostuvo.
Destacó que de los mártires del siglo XX Romero es uno de los más conocidos y que la gente lo va conociendo cuanto más tiempo pasa.
Consideró, sin embargo, que Romero sería un santo "incómodo", ya que su enseñanza social hace sentir a cualquiera "muy pequeño, muy mediocre, muy cobarde".
"Era un hombre valiente, un hombre sin pelos en la lengua, un hombre que se arriesgaba. Decía lo que la gente necesitaba oír, para ver luz y para animarse (...) En ese sentido, es un santo incomodo, porque uno quisiera un santo que uno lo sigue, pero haciendo unas cuentas cositas, aquí es cuestión de arriesgarse a un país nuevo, al cambio de estructuras", opinó.
Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba una misa y es recordado por denunciar las injusticias cometidas en los años previos a la guerra que padeció El Salvador entre 1980 y 1992, en la que murieron al menos 75.000 personas.
Según la Comisión de la Verdad que investigó los crímenes ocurridos en la guerra civil, Romero fue asesinado por orden de Roberto d'Aubuisson, fundador de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA, derecha), el partido que gobernó el país entre 1989 y junio de 2009.
La Iglesia católica salvadoreña ha explicado que el proceso de canonización de Romero ya pasó la primera etapa, que es la diocesana, y se encuentra en manos de la Congregación de los Santos.