Los fabricantes de automóviles darán a conocer mañana los resultados de sus ventas en Estados Unidos durante el primer mes de 2009, con las perspectivas de que la demanda haya caído un tercio con respecto a enero de 2008.
Los analistas calculan que las ventas bajaron un 30 por ciento durante el mes de enero, y los que más van a sufrir, son una vez más los fabricantes estadounidenses.
Según Edmunds.com, se espera que las ventas de Chrysler se reduzcan un 48 por ciento, mientras que las de General Motors (GM) perderán un 38 por ciento. Por su parte, Ford menguará en casi un 30 por ciento.
Los fabricantes japoneses también perderán por encima del 20 por ciento. Nissan un 28 por ciento, Toyota un 24,5 por ciento y Honda un 23 por ciento.
El mantenimiento de esta tendencia de ventas en el mercado estadounidense puede deparar graves consecuencias para el sector, golpeado por la mayor crisis de su historia.
Hoy, el analista de Barclays Capital, Brian Johnson, señaló que Ford podría verse obligado a solicitar ayudas públicas al Gobierno estadounidense a finales de año.
General Motors y el Grupo Chrysler solicitaron un total de 17.400 millones de dólares a Washington para mantener sus operaciones en marcha, en los primeros meses de 2009.
Los dos fabricantes ya han recibido parte del dinero, pero no tendrán acceso al resto, no hasta que presenten en febrero planes de viabilidad que certifiquen su reestructuración.
El pasado 29 de enero, Ford informó que durante 2008 perdió 14.571 millones de dólares, los peores resultados de su historia.
A pesar de las masivas pérdidas, Ford dijo que tiene suficiente liquidez para afrontar el año y que no prevé la necesidad de recurrir a préstamos federales.
El mantenimiento de la escasa demanda de vehículos nuevos en Norteamérica puede significar más parones temporales de factorías en todo el sector, a medida de que las empresas tratan de igualar su producción con la reducción de ventas.
Hoy se supo que las ventas de automóviles en Japón cayeron durante enero casi un 28 por ciento y se situaron en su nivel más bajo en 37 años, lo que aumenta la presión sobre los fabricantes nipones en Estados Unidos.
La semana pasada, Honda anunció que sus beneficios globales se habían reducido un 90 por ciento durante el tercer trimestre fiscal (de octubre a diciembre de 2008). Hoy, el fabricante dijo que reducirá un 5 por ciento los salarios de sus casi 5.000 gerentes ante los malos resultados.
Toyota, que en 2008 superó a General Motors en ventas mundiales por primera vez en su historia, también señaló que seguramente terminará el año fiscal en marzo con unas pérdidas de 4.470 millones de dólares ante la caída global de la demanda.
Para 2009, la firma de investigación del mercado IHS Global calcula unas ventas de 10.400.000 nuevos vehículos en Estados Unidos, un 21 por ciento menos que en 2008.